
Nos comentaba ayer
Simancas desde su blog Español y Orgulloso que había escuchado la
1ª cosa coherente. Y lleva toda la razón de no ser porque esto no es sino otra cortina de humo, otro despiste más para acallar las bocas de las empresas españolas que ya ponen el grito en el cielo viéndose estafados por un ministro colocado a dedo y que aún no ha dado una en su sitio. Ni con el famoso cambio de bombillas regaladas, ni con su retirada
protestataria de corbata ni con su chaqueta de punto bien
abrigadita.
No puede pedir que se consuman productos españoles quien viaja en coche extranjero en lugar de nacional, quien cierra tratos con industrias francesas y chinas para saturar nuestro mercado de
multinacionales, quien apoya la venta de
Repsol a capital extranjero, quien saluda al
alauí en su decisión de pesca y
restricciones, quien ve cada día cerrar más y más empresas medianas y pequeñas, quien pertenece a un gobierno que lo único que produce son parados.
Y si nos decidiéramos `por el consumo de productos nacionales habría que preguntar al señor excelentísimo ministro qué productos nos quedan. Acabaron con nuestra agricultura, nuestra ganadería, nuestra pesca, nuestros recursos naturales pasaron a ser cemento. ¡
Ah, que se refiere a hacer turismo rural en España! Claro, ese era el plan, España como nación de servicios no como nación industrial autárquica.
Mire usted ilustrísimo ministro, las crisis no vienen solas, son creadas por negligencias y no-saber de quienes deben administrar los bienes del Estado. No hay culpable extranjero, ni mal ogro, ni maldiciones fascistas desde el cielo, hay incompetentes y usted está en la lista de cabeza. Su ministerio ha sido incapaz de hacer absolutamente nada, de avanzar positivamente en cualquier campo. Cada día somos más dependientes de las energías extranjeras, de sus industrias y nos vemos humildes ante las decisiones de las
multinacionales que crearon una burbuja dentro de nuestra nación y ahora se retiran dejando paro y deudas insalvables porque ustedes les prometieron el oro y el moro y solamente les han saturados de estos últimos. Cierran las plantas de producción porque sus decisiones gubernamentales han logrado que España no sea de fiar ni para vender pipas. No se fijan en nuestra industria porque no existe, porque somos una nación de oficinas y papeleos, de sol y playa, de
jijí y
jajá pero
ná de
ná.
¿A quien pretende engañar apoyando ahora al producto español con unas tímidas y forzadas palabrejas sacadas de la necesidad y no de la voluntad? ¿A quien pretende engañar cuando han sido ustedes quienes se han cargado la clase media en favor de las
multinacionales y la industrialización extranjera?.
Por mucho que
Hussein el
yankee le ponga de ejemplo de energía renovable usted bien sabe que no tenemos industria energética, que somos dependientes de Francia,
Argelia y de cuantos quieran introducirse a golpe de talonario dentro de nuestra nación. Ustedes
cogerán ese cheque y les prometerán ventajas y apoyos que jamás les llegarán, se hartarán y se marcharán y vuelta a empezar. Y veamos señor ministro nuestra industria: solo nos abastecemos de energía eléctrica, el resto lo importamos, es decir, consumiremos productos españoles cerrando las calefacciones de gas y poniendo radiadores eléctrico, porque estufas de carbón imposible ya que ustedes se encargan de cerrar las minas.
Los pozos petrolíferos de Burgos y costa catalana producen menos petróleo que sus cabezas ideas para solucionar la crisis. Las refinerías están comprometidas al capital extranjero y en el ojo de mira de su venta inmediata.
El gas natural de
Huelva, vascongadas y
Huesca lo derrochan ustedes en sus
regalitos energéticos.
La nueva
agroindustria, es decir, el tratado y mantenimiento de los productos agrícolas la mayoría importados no funciona porque una vez más ustedes dejaron a las
multinacionales extranjeras hacerse cargo de ellas. La pesca ni contarle, la ganadería ni decirle...y así todo señor ministro. ¿Qué consumimos que sea español? Como no sea el sol y el aire poco más nos queda.
En cualquier caso su idea es buena, lástima que sea una copia de lo que vienen diciendo quienes fueron partidos políticos y ahora son asociaciones juveniles. Lástima que esa defensa por lo español no la hubiesen tenido antes de arruinar lo español por su
endofobia y sus malas gestiones. Lástima que antes de que las textiles cerrasen en beneficio de los
chinitos del alma no hubiese usted tenido la idea de apoyarlos en lugar de masacrarlos a impuestos y obligaciones de las que eximían a los invasores.
En fin, consumiremos productos españoles...¡
ah, que no hay dinero ni para cañas cuanto menos para pasar los puentes o esquiar!. Y no nos diga más cositas con la boca pequeña,
échele valor y reconozca que no tenemos industria y que el turismo ya estaba inventado.