miércoles, 16 de noviembre de 2011

Gracias, sacrificados trabajadores inmigrantes (Reposición)

Gracias, muchas gracias señores inmigrantes, sacrificados inmigrantes, trabajadores inmigrantes. Muchísimas gracias por hacer "el trabajo que no queremos los españoles" aún en época de crisis y con cuatro millones de parados y un millón de hogares de españoles sin un solo céntimo de ingresos.
 Mi eterno agradecimiento por copar el 40% de los contratos de pesca y agricultura mientras los pescadores españoles se quedan sentados en sus puertos mirando el mar, gracias por ese tiempo de espera en la tranquilidad de saber que su trabajo lo hace un inmigrante porque el pescador prefiere ese tiempo de asueto, y ya de paso de hambre en su casa.

Mi reconocimiento a todos esos luchadores inmigrantes que copan la agricultura mientras nuestros labradores y campesinos se quedan viendo la salida y la puesta del sol sentados sobre lo que fueron sus campos y sus vidas, pensando en cómo pagar las facturas de sus hogares o sencillamente mirando cómo otros hacen el trabajo que ellos no quieren hacer. Mi reconocimiento a quienes viven hacinados reventando el salario honrado de esos españoles que siempre han vivido de nuestra tierra y ahora ésta les niega el pan porque han llegado quienes sí quieren labrarla y trabajarla.

Mi aplauso a esos miles de inmigrantes que sudan la camisa en la hostelería, porque los hosteleros profesionales españoles prefieren estar sentados en la terraza del bar y ser servidos por un inmigrante que ha venido para evitar que las cañas y los bocadillos lleguen a las mesas por sí solos, porque los camareros y los cocineros españoles no quieren hacer ese trabajo y quieren que lo hagan los inmigrantes. Gracias, porque hasta su llegada en los bares no había ni servicio ni cocina. Un detalle por su parte partirse los tobillos en esos restaurantes y en esos lugares de recreo donde los españoles no quieren trabajar pero sí disfrutarlos, más que por no poder trabajar no tengan dinero para visitar los locales.

Mis felicitaciones por limpiar nuestros portales, nuestras casas, a nuestros ancianos y niños, porque antes los teníamos abandonados y bien sucios hasta su llegada. Y no se preocupen de la portera de toda la vida que daba de comer con su trabajo a tres hijos y hasta les daba estudios. Prefieren las limpiadoras y cuidadoras españolas hacer ganchillo o hablar en los portales antes que dar de comer a sus hijos.

Mi enhorabuena por habernos construido las viviendas, por hacernos las obras de calles y carreteras, antes cuando debíamos hacerlo los españoles eran caminos de cabras pero gracias a su desmesurado trabajo y a que los albañiles españoles no quieren trabajar ya disponemos de buenas avenidas y carreteras para acudir a los centros comerciales donde nos atienden inmigrantes más que no se puedan pagar la compra porque el español que va no tiene trabajo y no tiene ingresos. Mi enhorabuena por esos albañiles que se manchan de cemento de sol a sol y que los españoles no queremos pringarnos de ladrillos aunque no podamos pagar la luz y el agua o la vivienda la embarguen. Mi enhorabuena por haber facilitado la especulación salarial en el sector y haber reventado una burbuja de crisis que a ustedes, grandes trabajadores, no les ha afectado. A quienes no querían hacer ese trabajo sí les ha afectado ampliar las ciudades, hospitales, carreteras y centros comerciales para darles a ustedes un servicio.

En fin, gracias inmigración porque esos trabajos que los españoles no queremos hacer y que nos pusieron como potencia mundial ahora los hacen ustedes con una sonrisa y una litrona, con una siesta tempranera y mucha caradura los lunes por la mañana. Gracias inmigración por mantener a dieta a tantas y tantas personas españolas y por engordar y cebar de colesterol al inmigrante. Gracias por no tener que preocuparnos de sudar en los trabajos que no queremos y gracias por haber  logrado que al final seamos señores en nuestra tierra, señores que visten la vergüenza de llegar a sus casas sin migas de pan y señores que llevan treinta y cincuenta años levantando una nación y ahora, de repente, resulta que no quieren hacer los trabajos que han hecho toda su vida. Menos mal que llegó esa mano de obra sin cualificar, torpe y pendenciera para salvarnos de esfuerzos y de esas absurdas mejoras sociales que tanto nos habían costado pero que ahora vemos que es mejor y necesario cedérselas a estos tan implicados trabajadores que vienen para hacer lo que nosotros no queremos. Y en esto debemos sumar el llenar las cárceles, el oficio de violador, el de estafador, el de bronquista, el de vago profesional, el de vividor de la caridad y sobre todo, el de enfermo perenne de baja laboral.

“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.

13 comentarios:

Wafah dijo...

De nada. Creo que los inmigrantes agradecen enormemente que se les haya abierto la puerta de este gran país en donde poder desempeñar su trabajo y contribuir con sus impuestos al sostenimiento de la seguridad social y al crecimiento de la economía. Muchas gracias a los españoles por acogernos. Saludos.

Serk1492 dijo...

Acertado no, acertadísimo. Y se queda corto.

Me sumo a este agradecimiento. Gracias a esos casi dos millones de casi diez, inmigrantes tan trabajadores. Mi pregunta es si los señores necesitan algo más. Por si la electricidad, la luz, el agua, el gas, las subvenciones, las ayudas, las becas y la conexión a internet no les es suficiente. Aunque ya saben que si no pueden pagar un piso porque se lo han preferido gastar en tres coches Mercedes hay disponible una plataforma para evitar que les deshaucien en lugar de hacerlo por esos españoles que son "tan vagos" que tienen que sufrir hasta última hora de cada mes para poder pagar su hipoteca. Ya saben, que contacten con los indignetas, que seguro que consiguen evitar que les deshaucien.

Yo soy judío. Exijo un dúplex, un chalet y dos coches para combatir el frío de la Navidad. Espero que no les salga su antisemitismo y me lo denieguen...

PD. Aunque por desgracia la generación porreta (ni-ni) también está bastante interesada en el sector de los vagos profesionales.

Arkan dijo...

Sinceramente, no sé por qué permitís a la mora tocapelotas esa de la "Wafa" el provocar de ese modo en varios blogs de corte patriota, pero bueno....

Con respecto al artículo, un 10, como siempre.

En unos pocos años, entre políticos traidores e invasores inmigrantes, nos han robado el país y el futuro a los hijos de esta tierra. Pero el mal no gobierna para siempre y aún tenemos mucho que decir.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=OXsE5z3i01k

iskander dijo...

A ver que yo me entere, señorita africana del norte : ¿no lleva usted hartos los oídos de decir que usted es española y ahora nos agradece el haberla acogido?.
Sobre la contribución de la inmigración a la seguridad social....jiáaaaaaaa, puede que sea o lo más inocentón, o lo más estúpido o lo más lerdo que se pueda leer en internet. Pero bueno, casa cual......

Wafah dijo...

Sr. Iskander, mi comentario es irónico como si yo fuese una inmigrante que ha venido a trabajar a España. Es evidente que yo no soy inmigrante por la sencilla razón de que en este pais soy española. Saludos.

P.D.: Sr. Arkan, muchas gracias por su amable mención. Siempre es un placer recibir semejantes piropos.

Anónimo dijo...

Se te olvida una cosita,gracias y enhorabuena a todos los que contratan a los emigrantes por cuatro duros.Los que los contratan,tendran algo de culpa,digo yo,o no.

iskander dijo...

La ironía es un arte, no un intento y la disculpa saliendo por peteneras es una torpeza.

Anónimo, siempre anónimos, la contratación de inmigrantes más que culpa de los empresarios es culpa de un sistema que ha permitido el acceso a esos inmigrantes descontroladamente y ha permitido su contratación sin control de calidad.

Anónimo dijo...

A vale,yo permito entrar a todo maleante y tu vas y los contratas,la culpita será de los dos,pero encima tu te quieres forrar a costa de ello.

iskander dijo...

Anónimo, siempre anónimos: la culpa será de quien deja entrar al maleante y tolera su estancia. Quien lo contrata es colaboracionista o cómplice en el delito de traición a la Patria y de consentimiento a la invasión. Pero son temas muy diferentes y, es más, cada caso es muy particular dependiendo del sector, del número y de la intención.
Obviamente si se deja colar a 1000 personas hay que habilitar viviendas, entra la especulación en su construcción y esa pescadilla pide más mano de obra lo que trae otros mil innecesarios pero que se tornan necesarios para el constructor.
De la misma manera hay que darles asistencia en los servicios lo que conlleva la habilitación y edificación de hospitales, centros comerciales....innecesarios hasta que empezó la pescadilla....pero sí, ambos son igual de culpables...y el pueblo por su buenismo y su pasividad

Anónimo dijo...

Si el maleante no encuentra trabajo, el maleante se va con la música a otra parte. El que los empezó a regularizar masivamente, lo hizo para tener mano de obra esclava, para atender las necesidades de esos contratadores.

Anónimo dijo...

Y espero no ser malinterpretado con lo de mano de obra esclava... viven mejor que en su país y se les da de todo para que hagan una vida parasitaria, pero también trabajan en condiciones que inicialmente a los españoles no se les hubiese podido hacer, que es lo que se nos terminará imponiendo (ya a empezado el proceso y no hay vuelta atrás). Eso es lo que se buscó cuando se les empezó a dejar entrar masivamente.

Anónimo dijo...

Bueno, olvida mis comentarios sobre la mano de obra esclava. No hace ni falta que los publiques, ni tampoco éste. Tienes razón, no fueron las empresas las responsables últimas de que esa mano de obra extranjera haya llegado aquí.

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