Apenas llevamos seis meses desde la orden dictatorial que prohíbe a los hosteleros decidir sobre sus negocios la viabilidad o no de permitir consumir un producto que vende el propio estado y hasta promociona en bonos y acciones. Una ley creada para la polémica y el despiste social y que muy posiblemente sea usada de excusa hasta para justificar el paro. Pero una ley ruinosa en todos los aspectos.
Dicen quienes impusieron esta ley dictatorial que el gasto sanitario por tabaquismo es elevado, pero no dicen que los fumadores con ese 80% de impuestos pagan el 32% de la sanidad. Dicen que perjudica a la salud del no-fumador, también perjudica el uso de lacas y perfumes o cremas de protección solar. Dicen que el no-fumador tiene derecho a acceder a cualquier local, y el fumador también que no se les olvide. Y máxime si el tabaquismo está considerado como enfermedad y se prohíbe administrarse la medicina. Dicen que ahora se está mejor en los locales, no piensan lo mismo los empresarios que han perdido un 30% de su facturación.
En tiempos de crisis lo peor que se puede hacer es recortar ingresos, 150 millones en solamente seis meses sin contar lo que han dejado de ingresar los hosteleros y las tabacaleras que han decidido bajar los precios. Además se ha reactivado el contrabando de tabaco, algo abolido hace años. Pero bueno, ellos felices porque siguen despistando, sin cigarro en la mano, mientras los empresarios siguen mirando la posibilidad de rebajar plantillas a velocidades catastróficas. Y no quiero ni hablar del turismo de fiesta y jolgorio que venía con la cartera llena porque gozaban de ciertas libertades que en sus naciones no tenían y ahora se encuentran con un NO a todo. En fin, me voy a fumar un cigarrito mientras dejo pasar el tiempo de espera para ver a las tabacaleras despedir por cientos a los trabajadores y mientras veo quemar las plantaciones por falta de venta.
“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
Hace 9 minutos



3 comentarios:
No te metas con la unica ley que ha hecho bien el PSOE.
Yo como ex fumador, me daba asco tener que aguantar entrar en un establecimiento y que estuviera todo lleno de humo.
Es más, la prohibición de fumar en lugares publicos ya se tenia que haber hecho en tiempos de Adolfo Suarez.
Ya bueno, pero en mi casa, negocio privado que paga impuestos, pasa quien me da a mi la gana y se lleva el sistema que a mi me parece bien. Y el gobierno no es quien para imponer leyes en propiedades privadas.
El no-fumador tiene sus locales, siempre los ha tenido. Y ahora yo le pregunto, ¿porqué tengo que aguantar yo en el metro a una señora con perfume o laca si puede que sea alérgico a ellos? ¿Van a pagar las pérdidas del tabaco los no-fumadores?
Lo que es inaceptable es que (y más aún después de haber sacado una ley que ya regulaba lo de los espacios sin humo pocos años atrás) se dicte cómo se tiene que llevar un negocio privado. Eso es dictadura pura y de tendencia comunista, porque quienes controlan negocios de hostelería son trabajadores como otro cualquiera. Quien se meta a camarero sabe lo que hay, como también un no-fumador sabe qué se puede encontrar en un bar. Y si no, que monte un picnic en el campo o pida a domicilio.
Publicar un comentario en la entrada