
Las consecuencias se ven rápidamente, todo se paga en esta vida y quien no corre, vuela. "Una" reclamada por la justicia española es localizada, se dispone la policía, acude a su refugio y la detiene. Hasta aquí todo casi normal cuando de repente una turba de indignados se hecha físicamente sobre la policía, cuales gitanos impidiendo la detención de su patriarca. Y funcionó, muy curioso pero funcionó. Es decir y, en consecuencia, se puede ser un prófugo de la justicia, un rebelde, un etarra buscado y rodearse de marañas de gente que te salven de ser detenido. ¡Muy curioso!
Y la pasean en volandas y entre aplausos ante la pasividad policial "para evitar incidentes", y se la llevan a un bar a celebrarlo y la policía con cara de mema mirando la fuga nuevamente de la prófuga. Y no pasa nada, y no se actúa, ni se suministran refuerzos para disolver a esa turba colaboradora de un delito, ni se reintenta detener ala fugitiva, ni se alza la voz en nombre de la justicia. La masa ha hecho la gitanada y la delincuente lo observa tomando un vino. ¡Este es el sistema, esta la colaboración contra ETA y éstas las órdenes del ministerio del interior!.
Pero claro, quien siembra y consiente al final recoge y, viendo lo visto en esta nación de permisivismo por los votos, las ilegalidades de los indignados han sentado este tipo de precedentes, la anarquía y la des-legalidad amparada por la violencia contra las fuerzas de seguridad, sea aquí o en Kazajistán. El caso es que "esa" sigue libre, que los colaboradores en su fuga siguen libres y que la ley la imponen los violentos. Quizás esto ya no me recuerde al 36, sea la antesala del 36 definitivamente hasta con partisanos por las calles atacando al estado legal. Y quizás, solamente quizás, sea hora de sacar las espadas y los palos para poner el orden que la policía no puede instaurar.
“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.


1 comentarios:
¿Y cómo quieren que luego nos sintamos protegidos por la policía?.
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