martes, 10 de mayo de 2011

Sacrilegio en Navalcarnero

El mismo, ya casi habitual, perfil. Borrachín o renegado, con cara de paleto desquiciado, con las entendederas tan cortas que hasta dan risa, pero agresor y sacrílego. Uno más de la nueva moda donde se saben con total tranquilidad para irrumpir en templos cristianos y liarse a destrozar las imágenes o lo que les venga en gana. Uno más de los memos más memos con el coquitto lavado y centrifugado para que sean la mano ejecutora del sacrilegio.

El broncas del pueblo se empitona y decide ir a la iglesia a destruir las imágenes e insultar al párroco. Con su valentía de estupefacientes, con su "machito" subido porque bien sabe que el párroco no le va a poner las peras al cuarto y que a esas horas solamente hay ancianas desvalidas rezando. Con su brabocunería y su destreza para el vandalismo, con su reincidencia porque este majadero barato ya tiene antecedentes por agresión, a un policía municipal en concreto. Pero claro, como en esa ocasión no le pasó nada se ha debido pensar el gañán que todo el monte es orégano y allí que se ha tirado a destrozar las imágenes veneradas por sus vecinos. Es lo que tiene el permisivismo policial y judicial, que otorga beneficios al violento y desprotege al pacífico.

Y esto, que sucede en la mañana, termina con el paleto borracho a las nueve de la noche vacilando de su hazaña en los bares del pueblo. Y vengo a suponer que más de uno riéndole la gracieta propia de un niño o de una mente inconclusa y calentada por la moda de atacar a cuanto de cristiano tenga significado. Estas son las consecuencias de un gobierno que ha hecho apología de la violencia y las consecuencias de un cristianismo que envainó la espada y puso la otra mejilla.

Se positivamente que al artista del martillo y el vino esta misma tarde le van a pedir explicaciones unos cristianos de bien y orden, y ya veremos si es tan macho y valiente como cuando era un sencillo párroco quien le intentaba detener. Cosas de las consecuencias.


“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.

1 comentarios:

Soldado Vikingo dijo...

En mi pueblo, al borracho local le dio un día por pegar patadas a la puerta de la casa donde viven los sacerdotes y a gritarles "pederastas".
En fin, que por desgracia, esas cosas pasan en todos lados.

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