miércoles, 11 de mayo de 2011

Moros rezando en el tren....pánico.

Esta misma mañana, con la fresca, he decidido junto a un amigo regresar a Madrid desde la sierra madrileña en el tren de cercanías. Bien temprano, a las 6 de la mañana para que no se nos enfriasen los churros. Bueno, esta acción la solemos hacer cada vez que estamos en la sierra para evitar coger el coche y sortear las entradas de la carretera de La Coruña. Algo que muchísima gente hace a diario y que recomiendo hacer.

Pues bien, íbamos sentados charlando de la corrida de toros de Sevilla cuando escuchamos un revuelo creciente y que llega al grito y al histerismo colectivo por parte de un grupo de pasajeros. El motivo: dos moros estaban rezando y leyendo su libraco tan alegremente, invocando a Satanás o al mofeta pederasta, pero algo hacía la morisma. Una señora se ha asustado enormemente al verlos y escucharlos y a roto en gritos llamando a seguridad ante el temor de que el tren saltase por los aires una vez que terminasen de leer las palabras del adoctrinador asesino. Y es muy lógica la reacción de la señora, muy lógico pensar que estas manadas de criminales cuando terminan su oración a la sangre se hacen volar cuales palomitas.

Total, que nos hemos acercado, un defecto de meterme en todos los saraos y los moritos estaban protestando porque era su hora de oración....¡pero por Dios señores moros, si a esas horas alá o alí está dormidito!..... y el interventor junto a un guardia de seguridad, pálido y acojonado, les han invitado a abandonar el vagón y permanecer en la unión de dos vagones hasta llegar a la siguiente estación donde les estaban esperando la guardia civil...bien pertrechada. Y encima la morisma con bolsas de esas de 1.000 kilos y la madre que los parió. Y la lengua que tienen y los gestos de echarse mano a la cintura que han sido parados por un pasajero....y la señora venga a gritar.

La verdad es que la alarma ha sido justificada y el temor del pasaje lo mismo. Y puede que sean manteros o simples memos que rezan a la sangre, pero el susto ahí ha quedado porque nadie puede imaginar lo que empiezan a hacer los comentarios y las malas ideas que vienen a la mente de una nación que ya ha sido masacrada tras terminar esos rezos. Señores moritos, a rezar a su puta casa.

“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.

4 comentarios:

Enrique dijo...

Cuanto menos, esos dos moros se han saltado la ley en varios aspectos:

1.- Han disturbiado la paz y el orden en ese tren.

2.- Transportan exceso de equipaje en cuanto a peso y volumen.

Un tercer aspecto es su olor y el de su mercancía, que también les hace motivo de ser expulsados del convoy.

Han pasado años y aún recuerdo cómo apestaba un moro que se subió con su asquerosa chilaba en un tren al que yo accedí en Salou ( Tarragona, Cataluña, España ).

Podríamos seguir en lo tocante a la legalidad de sus mercancías, etc...

Vamos, que estos especímenes no encajarán jamás en Europa.

Por todos estos conceptos han de ser multados.

El problema, más que los moros y los inmigrantes en general, son los progres, que con su estúpido pensamiento bambi están fomentando la endofobia y la invasión en España.

Hasta que los izquierdosos lleven un susto con los invasores, no espabilarán de su pensamiento tarado.

El tiempo da y quita razones. Pocos somos los que desde que comenzó la invasión lo vimos claro, que era un montaje del Poder, un timo, que acabaría mal, muy mal; y esto es sólo el comienzo.

Un saludo a todos.

Enrique.

José Antonio del Pozo dijo...

Y encima, iskander, los churros se habrán enfriado.
Saludos blogueros

Erich Hartmann dijo...

Enrique, te tengo por una persona razonable, sigo sin entender porqué no me respondes.

Soldado Vikingo dijo...

Vamos, que la realidad supera a la ficción, ¿no?.

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