Nuestra insignificancia dentro de la naturaleza queda una vez más demostrada en el dolor de las víctimas de un terremoto, de la fuerza de la naturaleza, de nuestra realidad de pequeñez. Nos hemos creído dioses que pueden modificar la tierra, seres superiores que pueden sembrar de cemento y de metal los suelos de una naturaleza que intenta ser justa con ella misma.
Lorca llora, llora España (excepto algún hijo de la gran puta) y lloramos por las personas, sus familias y la desgracia que la sorpresa de la naturaleza les ha dado en suerte, no sabemos si buena o mala. Y pedimos respeto, silencio y respeto, que no se usen esas vidas para campañas o demostraciones de propaganda, para el tú haces o dices, sino para la colaboración de una nación que debe permanecer unida en lo bueno y en lo malo, y esta vez, una más, nos toca en lo malo.
Descansen en paz las víctimas, nuestro abrazo a las familias, nuestro sincero abrazo sin obligaciones como las de algunos que se ponen la corbata negra para acudir a los funerales. Nuestra solidaridad total con esa parte de España y nuestro deseo de q1ue no queden en el olvido y en la caridad momentánea.
Pater Noster, qui es in caelis,
sanctificétur nomen Tuum,
adveniat Regnum Tuum,
fiat volúntas tua,
sicut in caelo et in terra.
Panem nostrum cotidiánum
da nobis hódie,
et dimitte nobis débita nostra,
sicut et nos dimittímus
debitóribus nostris;
et ne nos indúcas in tentationem,
sed libera nos a malo.
“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
Hace 9 minutos



1 comentarios:
¿Donde están los artistas que pedían dinero para Haití?.
Mi más sincero pésame para los lorquinos.
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