jueves, 5 de mayo de 2011

El límite de la niñez

La sociedad se ha equivocado, generación tras generación ha ido errando en el sistema educativo y ha fomentado lo que hoy lamentamos: la niñez no tiene límites ni control. La pérdida de los valores más fundamentales como el del respeto y hasta la pérdida del temor humano al castigo han creado una nueva especie en nuestra sociedad, se llaman menores pero realmente son adultos aleccionados.

Sale el caso de un colegio, internado, donde se han puesto perros anti-droga al regreso de sus vacaciones de Semana Santa y ya han tardado los progres y los "sin nada que hacer" en poner el grito en el cielo reclamando la intimidad de los menores y sus derechos. No, miren ustedes señores de tantos derechos y cuantas leches, el menor no tiene derecho a una intimidad que puede perjudicarlo o ampararlo en el consumo de drogas. El menor no debe tener derecho a elegir si dejarse registrar por sospechas de posesión o consumo de estupefacientes...no señores, no. Precisamente esos derechos de bobos son los que inducen a los menores a creerse inmunes a las leyes y muy superiores a los adultos, a sus educadores que ya hasta golpean y vejan.

Es muy curioso reseñar que los padres de los alumnos están conformes con la medida y que los que han protestado son alumnos de 13 y 14 años de los que se ha hecho eco la prensa de relleno e imbecilidad. Es decir, pretenden quitar la autoridad a los padres y centro educativo sobre el control en propio beneficio del alumno. Alegan los "sin nada que hacer" que hay que educar para evitar que el alumno sea consumidor y que no se le puede aplicar métodos policiales. Muy bien, cuando un solo alumno de ese centro o de otro caiga en la droga supongo que los mismos que ahora protestan sean quienes se hagan cargo de una vida destrozada por unos derechos memos y des-educadores.

El menor es menor y debe aprender que en esta sociedad hay unas normas, nos gusten o no, y que hay que respetarlas o cambiarlas, pero jamás desobedecerlas con la alegría de que no va a pasar nada. En fin, Dios quiera que a uno de esos defensores (normalmente sin hijos) no les suceda la desgracia de la droga en sus más allegados porque él decidió en su día que el prevenir era oprimir.

“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.

3 comentarios:

duque71 dijo...

Totalmente de acuerdo contigo Iskander, creo que al menor no se le protege dándole todas las libertades que pida, así es como pasan las cosas , como lo de Marta del Castillo, el chico de la catana, jóvenes enganchados a edades muy tempranas, etc... Todos hemos tenido una infancia, pero crecimos aprendiendo a respetar a nuestra familia, nuestros ancianos, profesores y demás. No se donde vamos ha llegar.

Saludos cordiales amigo y disculpa, últimamente he tenido poco tiempo para bloggear. Siempre es un honor leerte :-)

Soldado Vikingo dijo...

En mi último año en el instituto ya había hasta cámaras de video por los pasillos, así que qué voy a leer ahora que no me haya imaginado ya...

WWW.INFOCONTINENTAL.COM dijo...

Buen post ;) seria genial que todos compartiesemos la informacion que conocemos, el conocimiento es el camino para lograr una sociedad mejor. Gracias!

Saludos!!

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