jueves, 28 de abril de 2011

Usar las palabras del vocabulario español

3ª ENTRADA DEL DÍA
La riqueza de una cultura está en su vocabulario entre otras características. Por suerte la lengua española es la más rica del mundo, la única que no necesita usar descripciones completas para definir un concepto. De tal manera podemos diferenciar entre una silla o un sillón sin necesidad de más palabras que la adjudicada al elemento. Es por eso que, en nuestra riqueza de vocabulario, debemos aceptar y usar los términos que se han otorgado a cada sentido para evitar confusiones o manipulaciones de lo que queremos decir.

Llevamos una época de memez donde parece ser que las definiciones correctas sobre ciertos conceptos humanos son tratadas como ofensivos. Nada hay más ofensivo que el no aceptar su denominación, así al memo debe llamárselo memo y al maricón, pues maricón o cualquiera de sus aceptados sinónimos: sarasa, bujarrón, mariquita, sodomita, paloma, desviado..... pero no recurrir a vocablos extranjeros tan absurdos como el de gay que realmente significa alegre o pícaro. ¿Es alegre el maricón, es pícaro?. No, es un intento de "alegrar" su disconformidad con su situación y de disimular su verdadera intención.

Por eso es más descriptivo utilizar el término maricón sin remilgos ni buenismos, porque quien es maricón, maricón es y no hay que adornar una posición aceptada voluntariamente y encima exhibida. Y quien quiera darle vueltas al verdadero uso de nuestro vocabulario entra en el término de memo solemne, de estúpido integral y, si se prefiere, de farsante descriptivo.

“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡chavalin, estás obsesionado con el mariconeo y con los maricones!

iskander dijo...

Anónimo-torpe anónimo- me suele pasar con las plagas, las intento erradicar para que no contaminen.

Soldado Vikingo dijo...

Al menos podremos seguir usando los términos de "bujarra" y "reinona", ¿no?.

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