martes, 26 de abril de 2011

Día de la visibilidad lésbica: una de bollos revenidos

Con esa costumbre de poner un día a cada bobería que se les ocurre a las minorías cada vez más minoritarias pero muy ruidosas hoy se celebra en casa de alguna y de otra el día de la visibilidad lésbica, es decir, el día de la gillipollez de las bolleras. Dicen estas ¿mujeres? que hoy es el día ideal para que todas las tortilleras exhiban su lesbianismo, esto es, unas docenas de ¿mujeres? incapaces de aceptar su verdadera realidad sexual y su misión en la especie humana. Las mismas que lo dicen son las majaderas que van por esos mundos de Dios intentando quemar iglesias, las que piden tolerancia y son intolerantes.

Este colectivo de tres amigas y dos mariquitas revueltas dicen que son poco menos que cientos de miles las lesbianas que siguen en el armario, tan mal ven su actitud que ni ellas mismas son capaces de reconocerlo públicamente. Y dice este colectivo, millonariamente subvencionado por alguna maricona con cargo político o alguna vieja progre, que son tantas que superan a las mujeres heterosexuales, y ese sería su sueño pero no es la realidad. Gracias a Dios aún existen mujeres hechas y derechas que aceptan su condición de madres y señoras en un mundo que parece intenta acabar con la normalidad para implantar demostraciones aberrantes como la que pretenden celebrar este día las cuatro amigas camioneras y sus amigos las mariconas de turno.

Y airean su inmadurez sexual e incitan a seguirlas en su degeneración, propagan sus vicios como si fuesen naturales y hasta necesarios con manifestaciones intolerantes y violentas dignas de lo que ellas son en realidad: seres antisociales fuera de sitio y sin motivo real.

En fin, que se lo pasen bien, que disfruten y que esta noche cenen almejas con conejo y de postre papo con nata. Y que tiren fuegos artificiales con palitos y que brinden y se rían mientras muy dentro de ellas saben que están perdiendo lo más hermoso de una mujer: ser madre.

Pero ante todo, este grupito de tortilleras que respeten, que respeten si piden respeto y que lleven una vida normal si reclaman normalidad.



“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.

9 comentarios:

Tannhäuser dijo...

Pide usted peras al olmo o mejor dicho, al alcornoque o en este caso, al cardo.

Los especímenes pertenecientes a los grupos contra natura que usted cita, no pueden ser tolerantes ni respetuosos, pues su carácter antinatural les hace ser esencialmente intolerantes e impositivos de su cosmovisión; necesitan imponer su realidad degenerada para poder no ya prevalecer, sino incluso subsistir.

En parte, la razón de ésto es algo que usted menciona: su carácter antinatural y antisocial.

Estos grupos contra natura y precisamente, por serlo, necesitan nutrir, sus filas a partir de personas que ellos (ellas) no han contribuido a traer al mundo, por lo que necesitan pervertir la mentalidad de la gente, las estructuras sociales y las leyes, para poder, desde la infectación con sus malsanas ideas, atraer, contínuamente, tropas de refresco.

De ahí que pretendan imponer, por ley, la aceptación como normal de su anormal modus vivendi y paralelamente, la proscripción, por intolerante, discriminatorio, fascista, retrógrado, cavernícola y no se cuantas cosas más, de cualquier idea que lo rechace.

No, no pueden ser tolerantes ni respetuosos. Y nosotros tampoco deberíamos serlo con ellos.

ESDLH dijo...

Lo peor del asunto no son ellos mismos (homosexuales y lesbianas). Lo peor de todo es que son colectivos que están siendo utilizados por el sistema para atacar a la familia tradicional.

Agrupados en familias (base de la sociedad, vaya!) las personas nos podemos, más o menos, defender y proteger. En la posguerra, las familias se apoyaban unas a otras. Pero uno a uno, somos vulnerables. Y eso, el sistema lo sabe muy bien. Por eso, estos colectivos son tan "apreciados" por aquéllos que pretenden destruir a la sociedad misma e instaurar en su lugar una mara de esclavos aborregados.

En realidad, los homosexuales y lesbianas no tienen la culpa. Son meros peones del sistema.

Tío Chinto de Couzadoiro dijo...

El gran reproche que puede hacerse a ese colectivo, que por incuestionable no admite duda, es que, si su ejemplo llegase a ser admitido por la totalidad de las féminas, la humanidad alcanzaría la extinción.

Anónimo dijo...

"Por respeto e indicación de varios visitantes a este blog, me veo en la obligación de evitar publicar a la calaña que se dedica a insultar o menospreciar a los verdaderos interesados en escuchar la realidad social.
Que esta gentecilla ni se moleste en escribir porque no serán publicados."

Ya que pides respeto no estaría mal que predicaras con un poquito de ejemplo, tu publicación es bastante ofensiva para mucha gente, para muchas personas a las que estás juzgando desde la ignorancia.
Las "tortilleras" respetamos, tenemos vidas normales y hasta tenemos hijos (sí, somos mujeres normales con instinto maternal y todo, no somos marcianos). La realidad social es la que es, por suerte para mí la mayoría de la gente que conozco no piensa como tú.

En fin, decir lo que dices de las lesbianas es como decir que todos los católicos son pederastas porque algún sacerdote lo haya sido... sí, una auténtica barbaridad, fruto de la ignorancia y el radicalismo más extremos.

Te dejas llevar por estereotipos que no son reales, para ver la realidad hay que mirar y estar dispuesto a conocer.

Supongo que no publicarás esto (aunque como ves no tiene nada de menospreciante ni insultante, al contrario que tu publicación), y que nada te va a hacer cambiar de opinión, lo mismo algún día conoces a alguna lesbiana y te das cuenta de la verdadera realidad social de este colectivo.

Saludos cordiales,
Una lesbiana anónima

Soldado Vikingo dijo...

¡Que obsesión con sacar a la gente de los armarios!...¡Si lo mismo ya están vacíos!...

WWW.INFOCONTINENTAL.COM dijo...

Una vez la gente decida informarse podremos optar por una sociedad mas evolucionada. Pienso que lo más importante a tratar en el panorma nacional actual es la inmigración, pero siempre es bueno estar alerta de cualquier otro tema.

Por cierto, magnifico blog!!

iskander dijo...

Mire usted, lesbiana anónima-siempre anónimos-, no pido respeto, lo exijo porque administro este blog y no debiera dar más explicaciones que las que asentan mis cojones. Así de sencillo.

No juzgo, califico y nombro a esas personas y desde un total conocimiento humano de la característica de la mujer, no desde el placer o el egoísmo humano.

Mire usted, tortillera, ustedes no se respetan ni a ustedes mismas, empezando por las constantes demostraciones de ataques ala Iglesia católica, las calificaciones perennes a quienes no las aceptamos y su "tolerancia" sin inversa. ustedes son intolerantes con quienes no quieren aceptalrlas en su degeneración de especie, ustedes son intolerantes con quienes no queremos que "luzcan" sus desviaciones por las calles y se muestren a nuestros hijos. Ustedes son intolerantes con las mujeres de bien que deciden ser madres naturales y ustedes promocionan el asesinato de no-natos.. Por eso no me hable usted de respeto, de normalidad, de "tener hijos" porque eso es una anormalidad dentro de su anormalidad. ¿Qué vida está usted ofreciendo a esos niños? ¿una mamá y una mamá? ¿una infancia colegial desgraciada, una adolescencia condescendiente y pasiva? Son ustedes adoctrinadoras de la inocencia infantil. Enséñeles lo natural, la pareja lógica y reproductiva. Y no me hable de sentimientos entre el mismo sexo porque yo conozco varones a los que quiero casi como a mi mujer.

Obviamente en el ambiente en el que usted se mueve la aceptan, es la minoría que busca sus jaurías. Pero le garantizo que la inmensa mayoría las respeta pero no las acepta. Esa es la realidad por más que pretendan desvirtuarla con campañas y muestras orgiásticas de su ¿condición?.

Ya tardaba en salir la pederastia de la iglesia, esa estupidez que culpabiliza al colectivo homosexual por lógica de conclusiones. Si el sacerdote es pederasta es porque es homosexual. Y le recuerdo que el 97% de los casos de pederastia los absorbe ese colectivo "normal" que es el suyo.

¿Y quién le dice a usted que no conozco maricones y bolleras? ¿quién le dice que no trato con ellos? Quizás la desinformada sobre el porqué de mis afirmaciones sea usted, señora tortillera.

Supone usted mal, porque mientras esté redactado con cortesía siempre publico los comentarios por muy desagradables que me parezcan. Y obviamente mis conclusiones me llevan a mi opinión y ésta no va a cambiar máxime sobre un colectivo que reclama violencia y asesinatos.
Y una de mis mejores amigas se llama lesbiana, que lo sepa usted, señora lesbiana anónima.

León Riente dijo...

Ese de Infocontinental va escribiendo el mismo comentario por distintos blogs y, obviamente, para distintos artículos y temas. Me dejó ese mismo comentario en el mío, en un artículo sobre la esperanza. En Mundo Daorino dejó el mismo comentario en un artículo sobre corporativismo (ya no se encuentra pues el administrador ha debido eliminarlo). Y veo que aquí, en un artículo sobre el día de la visibilidad lésbica, deja exactamente el mismo comentario.

Stop dijo...

Creo que toda generalización es injusta. Yo conozco lesbianas y homosexuales, no muchos, y son los primeros en querer desvincularse de todo esto del movimiento tal o el movimiento cual. Quizás son un poco atípicos, o no, porque son gente muy normal, que exteriormente nadie los podría señalar como homosexuales, en algunos casos tienen hijos, porque antes han estado casados, o casadas, y por motivos particulares, los suyos, han encontrado una pareja de su mismo sexo con la que se siente bien.

Por lo que yo sé de estos que conozco, su mayor interés es vivir tranquilos, que les dejen vivir, que ya es mucho, y llevar una vida completamente normal. Además, algunos son muy creyentes y no entienden que sin hacer daño a nadie se les acuse injustamente por lo que hacen, o dicen, otras personas.

Como curiosidad, aunque yo no los conozco, ni ganas, te cuentan historias de gente casada, incluso de sacerdotes, que critican la homosexualidad mientras la practican a escondidas. Y eso si que es penoso. Lo cierto es que ya hace tiempo que les pedí que por favor, dejaran de contarme historias sobre esta gente. Pero está claro que para ellos, y lo entiendo, es molesto que por ser sinceros, y no engañar a nadie, se les critique, mientras otros, que mienten y engañan, incluso a sus parejas, son los primeros en criticarles.

Yo no sé si es verdad, pero si todas las historias que me han contado son ciertas... Casi la mitad de la poblacion es homosexual. Saludos.

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