El nuevo despiste comienza el día 7 de marzo. Se reduce la velocidad a 110 km por hora y se justifica con el ahorro de combustible, al mismo tiempo que se nos asegura que el suministro está garantizado. Y ya está el debate del escándalo abierto. Parece ser que las discusiones taberniles sobre la ley antifumadores ya ha bajado de tono y que las masas se vuelven a fijar en las malas gestiones de los despistadores. Por eso deben volver a sacar temas de cuchicheo e irrelevantes con medidas de las que se pueden retractar para decir que han escuchado al pueblo.
Un gobierno cuyas únicas medidas energéticas que ha intentado tomar por medio del colocado ministro de industria (no se para qué existe ese ministerio si carecemos de industria) han sido el quitarse la corbata y el regalar bombillas fabricas en China no tiene más capacidad que ahora hablar de ahorro por velocidad. Y esto lo dice mientras promociona vehículos de alta gama y transporte terrestre. Esperemos que esta medida no afecte a los aviones y deban volar más bajo y más lentos, que eso sería casi tan peligrosos como quien conduce un último modelo de vehículo y debe circular a mínima velocidad. Y para esto nos gastamos las millonadas en carreteras y en pavimentos, para no poder usarlos.
Lo de las pegatinas queda muy como de pueblo, muy de arte modernista chapucero, pero es lo que hay, lo que podemos pagar. A 45 euros cada pegatina, euro arriba o abajo, que ya veremos cualquier día quien es el fabricante de dichas pegatinas, pero según ese ministro de industria es un gasto mínimo. Mire usted señor ministro, si para ahorrar hay que invertir, mal entendemos el ahorro inmediato. Pero bueno, al fin y al cabo esto es lo que votó el pueblo, a la pandilla de un alí-babá cada día más alí y cada día más babas.
Desde que tengo memoria se nos hablaba del coche eléctrico y su inviabilidad y de repente....¡zas! a venderlo, a promocionarlo, a ofertarlo como la solución a la crisis energética que dicen no existe. Y de repente se ajustan las velocidades de carretera a esos vehículos y de repente se multa la contaminación de los de gasolina y las estafas del diesel, que era el carburante barato y ahora es el más caro. Y así, una tras otra y nosotros discutiendo en las tascas si podemos despistar el radar, que ahora será delito por la diferencia de velocidad, o si esto es medida ahorrativa o recaudatoria. Y todo mientras los gestores que debieran estar sentados en los tribunales escapan entre marujeos, puñetazos en las barras y gentes que saben y callan.
“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
Hace 1 hora.



4 comentarios:
Muy deprimente esto de ser español. No lo fue nunca, tan frustrante y deprimente
Al paso que vamos,para ahorrar mejor ir a pie o en bicicleta,asi nos ahorramos combustible y posibles multas.un saludo desde valencia.
Este gobierno zafio, prohibicionista, manipulador, mentiroso, intervencionista, mezquino, sectario, colaborador de etarras, etc. es así. La izquierda es así. 11 millones de elementos votaron al personajillo y sus acólitos. De que asustarse, son así, y en las próximas elecciones cerca de 8 millones les votarán otra vez aunque el candidato sea un chimpancé.
Cuando el petróleo alcance los 200$ el barril, reducirán la velocidad a 60 km/ por autovías.. O todos en caballos y burros como antaño.
Ser español no es deprimente, es un orgullo SIEMPRE.
Lo que es deprimente es este maldito gobierno y oposición, esta corrupta, dictatorial y putrefacta democracia, esta casta política parasitaria, esa falta de cultura del pueblo, esa constitución del 78, la ruina y antiespañola Estado de las Autonomías, los Borbones y compañía, eso es deprimente, pero nunca la Patria donde nacimos y lucharon, trabajaron y descansan nuestros ancestros.
"Bienvenido los tiempos difíciles, que ellos traerán la depuración de los cobardes".
Saludos.
¡Arriba España!
Esto se hunde, pues yo lo siento porque me deprime ser español. No me deprime ni mi pasado ni buena parte de los míos ni recorrerla ni 'recordarla'.
Hoy no solo me deprime ser un español, también me avergüenza.
Ojalá se arreglara engañándome a mí mismo o con gritar mil veces ¡ARRIBA ESPAÑA!, pero ¿ves?, no pasa nada, nadie se mueve, todo lo que cambia es a peor.
Sí, ME DEPRIME ser español ya.
Es la verdad, lo siento.
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