Con tantas cortinas de humo creadas por un gobierno del disimulo y la distracción, nos estamos olvidando de un tema muy importante para nuestro desarrollo, seguridad, integridad y futuro: la inmigración masiva, descontrolada y abusiva. Esos pobrecitos que cada día se hacen más y más con el poder de las calles sin que nadie diga nada y que, los pocos que algún día dijeron algo por intereses electorales, ahora los ignoren. Debe ser que ya no vende el denunciar la invasión permanente, debe ser que ya no viste el ser antiinmigración, o debe ser que han hallado intereses políticos en el silencio.
Se destapan hechos tan sumamente graves como que médicos de más allá de los mares sin capacitación profesional, sin el MIR(la cruz del estudiante) , con valoración de enfermeros en nuestro sistema están atendiendo pacientes como si fuesen especialistas titulados y experimentados. Y con el consentimiento y la colaboración de ese des-ministerio de sanidad que no sabe nio por donde anda. Ese mismo ministerios que destina su presupuesto a edificar hospitales en tierras amerindias y que da preferencia en las listas de espera a los ILEGALES. Ese mismo ministerio que sigue sin darnos una salud dental o visual, donde los españoles debemos pagarnos las piezas bucales o las gafas mientras a los inmigrantes se lo disponen gratuitamente...y de marca, oiga, de marca.
Una inmigración delictiva que Tribuna de Europa nos advierte cuesta anualmente 60 millones de euros su manutención, y eso solamente en vascongadas. Una inmigración delictiva y menor de edad que siembra el terror entre nuestros menores y que acapara el 90% de los delitos sexuales y contra la seguridad física de la población. Una delincuencia inmigrante que se sigue reuniendo en pandillas de parques donde se apuñalan y se adueñan de ese espacio tan entrañable para sus genes de árboles y follajes. Se regulan leyes para que los ILEGALES sean beneficiarios de dádivas gubernamentales, para que los manteros delincuentes no sean penados, para que los carteristas sean amonestados simplemente, para que los pequeños traficantes cumplan menos condena.......
Una inmigración de la que no se habla mientras se sabe que copan el 70% del nuevo empleo mientras a los españoles se les retira la ayuda vital y las oportunidades laborales en favor de esta gente. Unos trabajadores baratos, sin preparación pero que ayudan al empresario deshumanizado a sacar su labor y seguir manteniendo su empresa. Unos esclavos serviles que se venden por las habichuelas mientras quitan con su servidumbre y su necedad el pan de las familias españolas. No son "trabajos que no quieren hacer los españoles", esa leyenda es muy falsa e insultante. Son trabajos creados para inmigrantes, para la esclavitud. Son trabajos del sistema para ofrecerlos ahora la posibilidad de votar, para comprar sus votos y continuar en ese poder que llena día a día esta España que está desconocida hasta en sus costumbres.
Debemos terminar con el privilegio de la inmigración, debemos quitarnos ese miedo vergonzoso a que nos llamen racistas o cualquier otra gilipollez y debemos defender lo nuestro y, ante todo, el pan de nuestros hijos.
“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
Hace 1 hora.



4 comentarios:
Ayer de vuelta a casa vi a tres técnicos de Telefónica. Los tres, por supuesto, panchitos.
Sin contar también unas obras que están haciendo en una parte de mi ciudad: ¡¡cuesta ver españoles!!
Es lo mas normal, pues ellos cobran menos y son capaces de hacer de monos en un circo, por solo la comida.
¿Cuando acabará esto?, no tengo ni idea, pues no se ve que a la población española, en su mayoría, les importe esta cuestión.
Ahora bien, otra cosa, ser,a a partir del 31 de Enero, que es cuando los que aun comían de los restos, y que eran muchísimos, empezarán a pasar a la lista de españoles hambrientos.
La gente ya cada vez está más harta. Ya cada vez es más normal oir cosas tipo "yo no soy racista, pero es que hay demasiados"...
El fatídico 9 de marzo de 2008, al enterarme del resultado electoral ya advertí a más de uno que con su voto iríamos a la desgracia. Me trataron de facha, como siempre. A día de hoy, casi todos han perdido su trabajo, alguno hasta la casa y les llevan los demonios al ver que cualquier inmigrante tiene más derechos y oportunidades que él.
Tienen lo que se merecen, lo malo es que pagamos justos por pecadores.
Publicar un comentario en la entrada