Forrest Gump diría que estúpido es aquel que hace estupideces y en este caso se podría ampliar a aquel que se dedica a la política para hacer imbecilidades. Y este es el caso nuevo, la última cortina de humo, de los pinganillos en el senado, de los traductores a 515 eurillos diarios y de su aumento de salario. Y este es el caso de una cámara nacional que acepta jugar a ver quien es más estúpido y quien le gana en memez al más bobo de los bobos que se hacen eco de esa frase "habla que no te escucho" o de la verdadera intencioón del senado "hablo para mi camisa".
Y no vamos a entrar en la lógica del uso del idioma común, ni en los millones de humanos que usamos el castellano para comunicarnos, ni en la obligación por mantener vivas las lenguas regionales, ni en si son idiomas o muy idiotas quienes pretenden dar un mensaje nacional o reclamar algo para su región y solamente se entienden entre ellos. Mala política la del silencio explicativo, mucha pereza tener que andar leyendo las babas del bobo de turno en su púlpito de majadería. Y tampoco vamos a entrar en si quienes usan "su lengua" la saben usar porque ayer mismo en el estreno de esta pantomima pudimos escuchar al catalán usando palabras valencianas y recurriendo a términos castellanos. Y al vasco trabándose al leer el discurso que nadie escuchó y los pringadillos que llevaban los pinganillos más me da a pensar que estaban sintonizando alguna cadena musical antes que oír a los majaderos que parece ser no quieren hacerse entender.
El coste de esta gilipollez es muy elevado, pero bueno, somos españoles y ya estamos acostumbrados al despilfarro, eso casi es lo de menos en esta movida de gasificados incomunicativos. Y de esta tontería nueva sale un nuevo colectivo a la palestra: los controladores del pinganillo. 515 euros por día y reclaman aumento salarial, con dos cojones y un micrófono señores traductores mal traducidos. Deberían llamarse ustedes oportunistas y bien me parece que aprovechen las circunstancias, porque cuando quien paga es memo hay que intentar aprovechar la situación, otra parte del carácter español.
En fin, espero que no entre un diputado gangoso porque lo de su traductor será de órdago, o que a un senador madrileño no le de por hablar castizo y quiero preguntar a sus señorías....¿porqué no hay diputados mudos? ¿discriminación o cuestión de traductores? ¡Majaderos senadores, que son ustedes muy memos!
“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
Hace 1 hora.



2 comentarios:
Lo tendrían que pagar ellos de su bolsillo, haber que gracia les haría...
Hasta para hacer el idiota les hace falta traductores,si con una lengua no hacen nada,con 4 lenguas menos aun.un saludo desde valencia.
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