Y seguimos y no pararemos con el tema. En su día ese "Cuco" tan cuco se pone en plan su edad y llora en el coche policial admitiendo que vio mucha sangre en el piso y que vio a Marta. Y resulta que este aprendiz de geriatra tras hablar con ese abogado que defiende a esta bestia cambia su versión y dice lo que no dijo. Cosas de nuestra justicia donde el abogado parece ser el cómplice más que el defensor de la justicia, donde un abogado alecciona en sus derechos a los delincuentes pero olvida las obligaciones.
Y dice este cuco tan cuco que no sabe donde está el cadáver y que la navaja( recordemos una mariposa que es un arma agresiva) se la regaló a Carcaño....y dice y deja de decir y la justicia se atiene a lo que diga el presunto que no es más que un encubridor o un actor en esta farsa. Ayer me preguntaba si el sistema interrogatorio establecido es tan memo y tan incapaz como para que un niñato con pinta de maricona pueda reírse de él. Y parece ser que sí, que el asesoramiento de un abogado es suficiente para tener en un puño el corazón de quienes pretendemos justicia y regulación sobre los menores. Y ese abogado ¿se asombra? de ser agredido e increpado cuando el agredido fue el ¿abogado? del hermano de Carcaño.
Un circo judicial y policial y no me canso de preguntarme si de verdad las autoridades desean encontrar el cadáver( si existe) o si se trata de otro Alcasser.
“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
Hace 1 hora.



2 comentarios:
Dos años ya...dos años riendose de toda la sociedad.
Mal tiene que estar el sistema judicial por dentro para que no hayan hablado o se les vea tan bien.
Es como todo, dependiendo de quien sea el cadáver tarda más o menos en aparecer o no aparece nunca.
Si en España existiera la justicia para las víctimas esos malnacidos hace tiempo habrían dicho la verdad pero por desgracia aquí sólo hay derechos para los criminales.
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