Ayer Radical Libre nos recordaba el cumpleaños del genocida, del pelucas asesino cobarde y escurridizo que dejó a sus tropas para salvar ese culo lleno de sangre y que bien vivió de "los dineros" de sus ¿seguidores?. Y sigue haciéndolo, con sus manos llenas de pólvora, con su boca llena de la palabra "fuego", con su cuerpo bien mantenido y cebado por una izquierda muy violenta, asesina y que lleva una ideología de cien millones de muertos y subiendo la cifra. Cumplió 96 años, si hubiésemos criado un cochino buenos jamones tendríamos, pero la época no creaba alimento, fabricaba asesinos despiadados y cobardes, muy, muy cobardes del que es muestra este hijo de la grandísima puta al que alaban los que pertenecen a sus mismas ideas criminales.
Pero parece ser que la edad remueve la conciencia y es ahora cuando este desperdicio humano, este complejo de pensamientos de muerte quiere quitarse la culpa de sus crímenes saboreados y tantísimos años aplaudidos y vitoreados por una izquierda descolocada y fuera de lugar pero siempre defendida y protegida por los poderes más extraños. Dice, esta alimaña, que los culpables de Paracuellos fueron milicianos desobedientes. Un paso hacia adelante sí es, porque nos encontramos ante el primer reconocimiento de las matanzas de Paracuellos, pero ese intento de exculpación nos devuelve al estado más natural de Carrillo: un cobarde que es capaz de culpar a los suyos hasta en su tan esperada consumición de la vida.
Así son los líderes comunistas, así hizo ese ciclista argentino con boina y puro al que llaman Ché y así hace este otro genocida al que yo llamo simplemente asesino hijo de puta. Niega haber dado la orden de fusilamiento, pero al mismo tiempo reconoce la saña de sus tropas y nos está diciendo que no era capaz de mantener la disciplina entre lo que se suponía un ejército al que él mandaba. Las responsabilidades militares, alimaña humana, son tanto para el ejecutor como para el mando que lo coordina. Y aún así, pese a reconocer que unos hombres españoles fueron masacrados sin piedad en los arcenes de las carreteras, pese a culpar a los milicianos republicanos de este crimen tan horrendo....yo no le creo ni media.
En fin, su amada pasionaria, esa puta de las trincheras, ya pidió confesor cuando echaba los últimos gases malignos de su cuerpo, Carrillo hará lo mismo y se está preparando para intentar dejar su conciencia( si alguna vez la tuvo) tranquila. Y se está asustando porque sabe que la historia no lo va a tratar como el héroe que es tratado en vida sino como a un asesino genocida, cobarde, hijo de la gran puta y manipulador. La historia le recordará por lo que es: Carrillo, simplemente Carrillo.
“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
Hace 1 hora.



3 comentarios:
Iskander, me parece que este hijo de puta no te va a llamr para presentarle su último libro.
Un Saludo
¿La Ibarruri pidió un confesor?. ¡Ver para creer!.
Eso de que la historia no lo va a tratar como un héroe...permíteme dudarlo.
En cuanto la palme ya veréis si le hacen reconocimientos oficiales, premios honoríficos llevando su nombre, calles, informe semanal, documentales, películas con su biografía, etc.
Alucinante sí, pero lo veremos todos.
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