Asamblea Templaria de Oración
Octubre de 2010
Anno Templi DCCCXCII
RECORDATORIO
Queridos Hermanos, en este mes de octubre elevamos nuestra oración por las siguientes intenciones:
X Recemos unidos en este mes de octubre, en el que se cumplen 710 años de la detención masiva y comienzo del martirio de los freires templarios.
X Pidamos que el Señor dé fuerza a cuantos, son perseguidos y sufren hoy en el mundo injustamente. Que se la dé especialmente a todos aquellos que son perseguidos por ser y vivir como cristianos. Que el Señor no tenga en cuenta nuestros pecados, sino la fe de esa Iglesia mártir.
MEDITACIÓN
Jueves 14 y domingo 17 de octubre, domingo XXIX del tiempo ordinario
HERMANO MÍO, HERMANA MÍA
Hermano mío que estas aquí al lado,
hermana mía con quien comparto, seguro, la tierra que pisamos, no es mucho pero es lo esencial.
Respetado sea tu nombre; en todas las lenguas del mundo.
Hagamos juntos una tierra que no explote a nadie; que a nadie relegue a los márgenes.
Una tierra en la que todo aquello que es un regalo: el agua, el alimento, el viento, el suelo... esté en manos de todos; y de esta forma el reino de Aquel al que llamamos Padre vaya viniendo: a la tierra, al mar, a cada rincón donde un hermano se siente amado y dispuesto a amar.
Que nuestro pan, hermano, sea el de hoy, y si hoy alguno de los dos no tiene pan, llame a la puerta del otro, tal vez nos quedemos con el estomago medio vacío, pero nunca con el corazón reseco; porque mi mesa es tu mesa, y mi casa, no es mi casa, es casa de todos.
Y perdóname si en algún momento todo esto se me olvida; y de repente creo que nuestro Padre no es tan nuestro y es más mío, perdóname y ayúdame.
Recuérdame, entonces que el dolor del mundo es también mío y que si yo voy diciendo que mi Padre es nuestro, no puedo volver mis ojos, parar mis manos.
Y no te preocupes, este pacto es mutuo, si yo en algún momento me siento ofendido por ti, te lo haré saber.
De esta forma podremos construir de nuevo; que la forma de librar del mal a nuestra tierra es sintiendo sus males, y a partir de la vida compartida con el hermano... construir, caminar, amar.
Así sea. Hermano.
(Roberto Borda de la Parra)
X Pidamos unidos la fuerza para no desfallecer en los momentos de prueba y tensión que vive la Iglesia y el mundo y ser capaces de testimoniar que Dios es nuestro Padre y que él vela por todos y cada uno de nosotros, creyentes o no.
X Que seamos capaces de recitar el Padre Nuestro con la confianza con que Jesús quiso que lo hiciéramos para llamar Padre a Dios y, en consecuencia, vivir la realidad de ser hermanos, aun en medio de la injusticia, las tragedias y las miserias morales que parecen ser los grandes valores de hoy en día.
“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.