domingo, 19 de diciembre de 2010

Tradiciones( repetición de diciembre de 2008)

Ya volvemos a estar en las fechas de navidades, discusiones, abrazos, besos y reencuentros familiares. Es curioso como en estos días la gente saca a pasear sus mejores sonrisas y su sociabilidad con los demás. Ciudades iluminadas, villancicos, cenas y comidas de amigos y compañeros, recuerdos a quienes no están junto a nosotros...... y al mismo tiempo la nueva polémica progre y multicultural: ¿belenes, villancicos populares? Parece ser que desde hace algún tiempo cuatro pelagatos consideran humillante que los niños de los colegios participen en los nacimientos u obras teatrales conmemorativas de la navidad. Abogan por el laicismo, por descartar esta tradición que les parece poco menos que abominable. Vengo a suponer que en sus tiempos púberes hicieron ellos las obras de teatro vestiditos de cabra o de cerditos, y esto les ha causado trauma.

La persecución de todo cuanto a lo cristiano se refiera está más que clara y vista, la materialización del ser humano para crear un cacho de carne es bien sabida, pero la ruptura con las tradiciones también asoma sus orejas cada vez más alto y claro.

Un colectivo de esos extraños que existen, de moros, ahora dice que las cabalgatas de reyes son una infamia y una ofensa a sus religión. Hasta llegan a decir estos perros infieles que los villancicos son cánticos en contra de su islam. Bueno, la oligofrenia se demuestra de varias maneras, esta debe ser una más de ellas. Lo malo es que esos memos que siempre deben saltar a los noticiarios por sus despropósitos que no por sus virtudes, los escuchan y se hacen eco de sus propuestas hasta el punto de prohibir la puesta de belenes en colegios, ayuntamientos o incluso municipios. Eso sí, ellos celebran con su cava estos días y se apuntan a los presupuestos de iluminación y saraos, de pagas extras y cestas copiosas. Buenos jamones y vinos centrados llevan estas cestas para los simpatizantes islamitas y para los progres que predican contra la pobreza y visten smoking en las fiestas. Hipocresía navideña, memez absoluta.

Luego está el gordito de rojo, ese personaje no-cristiano que se ha convertido en el mejor aliado de las grandes superficies y que pretende sustituir a la llegada de los Reyes Magos. Y no entiendo cómo estos progres de boca y legañas van en contra de nuestros Reyes Magos si esta es la mayor muestra histórica de la multiculturalidad que ellos predican y alaban. No olvidemos los orígenes de los festejados.

En fin, este año, un año más, mi hogar se decora con el nacimiento figura por figura y trozo de corcho por trozo de corcho. Para celebrar el nacimiento de Jesús, para celebrar la unión de nuestras familias, para dar calor a una sociedad materialista y podrida. Otra vez este año todos los niños vecinos vendrán a verlo y a intentar jugar con las figuras o a imaginar que son pastores y llegan a poner su presente a los pies del Hijo de Dios. Y en Noche-buena celebraremos el nacimiento de Jesús y no la caída por una chimenea de un personaje de Coca-cola.

“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
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