Y seguimos, y no paramos, y volvemos y continuamos. Una vez más la opinión de una sola persona prevalece sobre la de la mayoría. Por la denuncia de un padre todos los alumnos de un colegio en Extremadura deben retirar los crucifijos de las aulas, de las dos aulas donde se encuentran los hijos de este "modernillo progre-denunciante". Militante del Psoe, como no podría ser de otra manera, hace de la fuerza política su rencor personal y una de esas extrañas venganzas de resentimiento cuyas consecuencias deben pagar los niños que sí quieren ese crucifijo.
Volvemos al caso práctico de una minoría que domina a la mayoría. Almendralejo, para quien no lo conozca, es un pueblo de tradición cristiana donde sus gentes son mayoritariamente católicas y donde se sigue guardando la presencia en la Santa Misa dominical. En sus escuelas se celebra el llevar a los niños a La Iglesia de la Purificación los días primeros de curso, se celebra el Miércoles de ceniza y el mes de María. Supongo que harán belenes y concursos navideños y organizarán las catequesis para las comuniones....como en toda España ni más ni menos, como pide el pueblo y sus gentes mayoritariamente.
Pero no, basta la denuncia sin más explicaciones que atenerse a una ley de laicidad impuesta(que nunca votada por el pueblo) para que todo un grupo de escolares queden desamparados del poder real que debe otorgar el deseo de la mayoría frente al exclusivismo de una minoría escandalosa y bullanguera que se hace notar por estos actos insociales y fuera de lugar.
Este padre, que se ha quedado solo en su petición, no ha pensado las consecuencias para los más perjudicados por su hombría reivindicativa: sus hijos. No ha pensado en el aislamiento al que ha sometido a sus hijos, en las consecuencias infantiles pero reales que van a padecer sus hijos en los recreos, en el rechazo social al que ha sometido a unos niños que debieran ser educados en la tolerancia. Y tolerar no es hacer lo que uno quiere, es acatar a la mayoría y en esta caso la mayoría opta por el crucifijo frente a una sola persona que ha decidido ser protagonista de una memez tan inútil como discriminatoria con el resto de los compañeros de sus hijos. Este señor no quiere símbolos religiosos en las aulas de sus hijos, bien en su derecho está. pero en el derecho de quienes sí los quieren está el ponerlos. estos temas deberían resolverse por votación de los padres de los afectados, no a trapicheos de tribunales políticos. Deberían reunirse todos y cada uno de los padres y decidir por mayoría si quieren crucifijos o la foto del rey.
Y este punto vengo a recordar la anécdota de un diplomático musulmán que metió en un colegio cristiano a sus hijos y protestó porque en navidades se hacían concursos de villancicos y su hijo no podía participar ni acudir a las convivencias religiosas o ejercicios espirituales a los que él llamaba excursiones. Igual de imbécil el perro infiel que el idiota que ahora en su minoría quiere sobreponerse a un pueblo. Pero estas tonterías pasan factura, la pena, como ya he dicho, es que las consecuencias las pagan los hijos.
En cualquier caso yo recomiendo a los padres que no estén conformes con esta medida dictatorial que pongan crucifijos en las carpetas de sus hijos para demostrar quién es la mayoría y cual su deseo.
En cualquier caso un republicano, nacional o izquierdista, podría argumentar contra las fotos de los borbones en las aulas porque coaccionan la libertad de pensamiento político de los niños......y sobre las chinchetas en las paredes porque recuerdan a los clavos de cristo y sobre el color rosa de las carpetas porque es dicriminatorio y.......por decir que no quede, estamos en España.
“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
Hace 1 hora.



3 comentarios:
Imbéciles... como bien etiquetas el artículo, no hay otra palabra.
¡Viva CRISTO Rey!
Esto hace tiempo que recuerda a la II República. Ahora ya van "entrando más en materia".
Luego cuando les demos pa´l pelo por segunda vez volveremos a ser los malos nosotros...pero no importa.
Como dijo "el jefe" quien tenga oídos que oiga, a lo que yo añado: "y el que se haga el sordo, que se joda".
PD: No participo apenas por falta de tiempo, pero te sigo leyendo desde el "amoniaco" (como decía un amigo) jajajaja.
Gracias por seguir al pie del cañón y no dejarte enganchar por unos ni por otros. Ni moros, ni judíos, ni liberales.
Como decía el Papa en estos días pasados en España, es preciso que Dios vuelva a resonar gozosamente bajo los cielos de Europa, de manera que no cedamos al cansancio de denunciar estas situaciones que son, cuanto menos, injustas. Un saludo!
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