No esperaba menos de esa mara de descerebrados asociales, de esos cantinflas drogados y vagos, pendencieros y carentes de cualquier motivación personal. Masas de encapuchados bebidos y dopados, trasnochados seres de cadenas y piedras, de gasolina y de mechas, de contenedores y de cobardes carreras. Hijos de una sociedad del ¿bienestar?, desarraigados sin futuro, personajillos sin expectativas y con unos rencores que ni ellos mismos sabrían describir porque no tienen fundamento. Seres protegidos para mantener a la población en el estado de terror que despista de los problemas reales. Sicarios de los gobernantes, papanatas de sus casas, piojosos descartados de la sociedad, simplemente cantinflas anti-algo pero favorecedores del sistema.
Anuncian acciones violentas contra el Santo Padre, anuncian y piden la quema de Iglesias y, ante esta apología de la violencia, nadie hace sino decir que se refuerzan las medidas de seguridad. No refuercen ustedes nada, no hagan crecer la parafernalia cuando bien saben que la policía esperará a actuar hasta que la violencia cumpla su objetivo., Una medida de seguridad eficiente es apartar de las calles a esas minorías terroristas durante la estancia del amenazado, porque ese amenazado es la representación de la inmensa mayoría de españoles, es la voz de una creencia, la fe del pueblo. Si, por ejemplo, un "grupo neonazi" advirtiese y solicitase la preparación guerrillera ante la visita del gran rabino ya estarían encarcelados por el motivo "h" o el "b", o simplemente porque sí. Pero los cantinflas no, los cantinflas pueden amenazar a miles de ciudadanos, a un representante eclesiástico, al patrimonio nacional, a la propiedad privada, a un Jefe de estado...que no pasa nada, que se silencia y se queda a la espera de poder decir que o no ha sucedido nada o que los pobres cantinflas usan su derecho de expresión y han sido provocados por algún ultra de la derecha.
Muchas veces digo que la situación política y social de España me recuerda al 36 y esta vez me lo confirma el hecho de pedir quemar iglesias. Estos majaderos sólo conocen el idioma de la violencia porque carecen de las explicaciones convincentes para que el pueblo razone y los apoye, su única misión es el terror, el payasismo y el paseo necio entre las cámaras de unos fotógrafos que debieran ser policías bien tolerados y entrenados para desactivar estas cédulas terroristas, nido y crianza de los futuros pistoleros.
Y la liarán, y gorda, y cuando se les pase la resaca mostrarán los periódicos del día como un triunfo a su berrinche pueril. Y se jactarán de haber dado problemas, y se pasearán por los comercios destrozados, y sonreirán ocultamente(porque el valor del cara a cara no es su principal característica) ante los coches quemados o ante las miradas de los vecinos que han visto peligrar sus vidas por los incendios y las lluvias de piedras. Y, tan ignorantes, que se pensarán que han hecho daño a la Iglesia y que el pueblo les apoya porque otros dos descerebrados entre miles de personas se unieron a su orgía de drogas y vandalismo. Y no serán detenidos, y quienes lo sean no tendrán ni pena ni responsabilidad, porque al fin y al cabo son los hijos del sistema, el brazo armado de un gobierno que no sabe tener soluciones y necesita del miedo para poder sobrevivir.
Va siendo hora de que los cristianos dejemos el Santo Rosario aparcado por unas horas y lo cambiemos por la espada o la simple vara de olivo, eso enseña más que muchas palabras juntas sobre oídos tan sordos como sus estados conscientes les permiten. Leña al mono, y nunca mejor dicho.
“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
Hace 1 hora.



1 comentarios:
Si emplean la violencia para atacar el cristianismo sería algo normal que los cristianos les respondieran (respondieramos) de la misma manera.
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