Gracias, muchas gracias señores inmigrantes, sacrificados inmigrantes, trabajadores inmigrantes. Muchísimas gracias por hacer "el trabajo que no queremos los españoles" aún en época de crisis y con cuatro millones de parados y un millón de hogares de españoles sin un solo céntimo de ingresos.
Mi eterno agradecimiento por copar el 40% de los contratos de pesca y agricultura mientras los pescadores españoles se quedan sentados en sus puertos mirando el mar, gracias por ese tiempo de espera en la tranquilidad de saber que su trabajo lo hace un inmigrante porque el pescador prefiere ese tiempo de asueto, y ya de paso de hambre en su casa.
Mi reconocimiento a todos esos luchadores inmigrantes que copan la agricultura mientras nuestros labradores y campesinos se quedan viendo la salida y la puesta del sol sentados sobre lo que fueron sus campos y sus vidas, pensando en cómo pagar las facturas de sus hogares o sencillamente mirando cómo otros hacen el trabajo que ellos no quieren hacer. Mi reconocimiento a quienes viven hacinados reventando el salario honrado de esos españoles que siempre han vivido de nuestra tierra y ahora ésta les niega el pan porque han llegado quienes sí quieren labrarla y trabajarla.
Mi aplauso a esos miles de inmigrantes que sudan la camisa en la hostelería, porque los hosteleros profesionales españoles prefieren estar sentados en la terraza del bar y ser servidos por un inmigrante que ha venido para evitar que las cañas y los bocadillos lleguen a las mesas por sí solos, porque los camareros y los cocineros españoles no quieren hacer ese trabajo y quieren que lo hagan los inmigrantes. Gracias, porque hasta su llegada en los bares no había ni servicio ni cocina. Un detalle por su parte partirse los tobillos en esos restaurantes y en esos lugares de recreo donde los españoles no quieren trabajar pero sí disfrutarlos, más que por no poder trabajar no tengan dinero para visitar los locales.
Mis felicitaciones por limpiar nuestros portales, nuestras casas, a nuestros ancianos y niños, porque antes los teníamos abandonados y bien sucios hasta su llegada. Y no se preocupen de la portera de toda la vida que daba de comer con su trabajo a tres hijos y hasta les daba estudios. Prefieren las limpiadoras y cuidadoras españolas hacer ganchillo o hablar en los portales antes que dar de comer a sus hijos.
Mi enhorabuena por habernos construido las viviendas, por hacernos las obras de calles y carreteras, antes cuando debíamos hacerlo los españoles eran caminos de cabras pero gracias a su desmesurado trabajo y a que los albañiles españoles no quieren trabajar ya disponemos de buenas avenidas y carreteras para acudir a los centros comerciales donde nos atienden inmigrantes más que no se puedan pagar la compra porque el español que va no tiene trabajo y no tiene ingresos. Mi enhorabuena por esos albañiles que se manchan de cemento de sol a sol y que los españoles no queremos pringarnos de ladrillos aunque no podamos pagar la luz y el agua o la vivienda la embarguen. Mi enhorabuena por haber facilitado la especulación salarial en el sector y haber reventado una burbuja de crisis que a ustedes, grandes trabajadores, no les ha afectado. A quienes no querían hacer ese trabajo sí les ha afectado ampliar las ciudades, hospitales, carreteras y centros comerciales para darles a ustedes un servicio.
En fin, gracias inmigración porque esos trabajos que los españoles no queremos hacer y que nos pusieron como potencia mundial ahora los hacen ustedes con una sonrisa y una litrona, con una siesta tempranera y mucha caradura los lunes por la mañana. Gracias inmigración por mantener a dieta a tantas y tantas personas españolas y por engordar y cebar de colesterol al inmigrante. Gracias por no tener que preocuparnos de sudar en los trabajos que no queremos y gracias por haber logrado que al final seamos señores en nuestra tierra, señores que visten la vergüenza de llegar a sus casas sin migas de pan y señores que llevan treinta y cincuenta años levantando una nación y ahora, de repente, resulta que no quieren hacer los trabajos que han hecho toda su vida. Menos mal que llegó esa mano de obra sin cualificar, torpe y pendenciera para salvarnos de esfuerzos y de esas absurdas mejoras sociales que tanto nos habían costado pero que ahora vemos que es mejor y necesario cedérselas a estos tan implicados trabajadores que vienen para hacer lo que nosotros no queremos. Y en esto debemos sumar el llenar las cárceles, el oficio de violador, el de estafador, el de bronquista, el de vago profesional, el de vividor de la caridad y sobre todo, el de enfermo perenne de baja laboral.
“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
Hace 1 hora.



6 comentarios:
Sin pagar hipotecas,colegios y en algunos casos ni la luz ni alimentos gracias a las asistencias sociales,mientras enviando dinero a sus paises donde triplican al cambio de moneda sus ingresos y hasta han hecho un buen patrimonio,mientras aqui intentando dar lastima y trabajar en sitios donde ni sirven pero claro "baratos" para los empresarios que hasta tienen subvenciones por contratar a estos tipos.un saludo desde valencia.
Genio y figura hasta la sepultura
Y los tíos encima quieren más y más...
Muchos son los culpables de la invasión inmigrante que padecemos en España, los principales: la burguesía, los ricos. Éstos, para ejecutar esta invasión se han valido de la casta política, la casta sindical, los pijoprogres, la Iglesia, sindicatos, onegetas...: todos éstos, y un pueblo con poca personalidad, temeroso de ser tildado como facha, nazi, racista, retrógrado..., el mismo pueblo que no movió ni un dedo cuando veía cómo los inmigrantes se ponían delante de los nacionales en lo que son los derechos inalienables de los españoles - sanidad, trabajo, educación, vivienda...-, vamos: un pueblo de eunucos.
Recientemente ha habido elecciones al parlamento sueco, un país que goza de un nivel de vida mucho mayor que el nuestro y en el que la inmigración ocasiona muchos menos problemas que en España, pues bien, allí un partido antiinmigración ha logrado el 6 % de los sufragios.
Mientras tanto en España sube en intención de voto el PP y UPD - ambos proinmigracionistas -.
ZParo ha reconocido implicitamente que España jamás saldrá de la crisis, ya que dijo que los parados que estén haciendo cursillos, no son tales parados - ergo él los tacha de las listas -. Con esta declaración, muestra a las claras su impotencia para frenar el paro. Su predecesor giliprogre, GALzález, llevó el paro al 24 %; este ZoPlapollas ya va por el 20,3 % y subiendo. Para cuando termine su legislatura, seguro que bate la marca del íntimo amigo de Carlos Slim, el hombre más rico del mundo.
Por otra parte y como buen progre - jamás llaman a las cosas por su nombre -, culpó al " incremento demográfico ", del aumento del paro.
No, zETAp, no: no se llama incremento demográfico, se llama INMIGRACIÓN, inmigración que tú y Aznarín habeis traído a España, arruinándola totalmente. Inmigrantes que jamás marcharán de España si no se les obliga- por muy mal que estén aquí, siempre estarán infinitamente mejor que en sus asquerosos países de origen -.
Muy bueno el post, nunca he entendido las contemplaciones y las buenas palabras políticamente correctas hacia los inmigrantes, que por supuesto en su mayoría no son lo que nos venden.
Puedo afirmar que los inmigrantes en tiempos que no había crisis, llenaban sus carros a primeros de mes de bebidas y tecnología, para después a mediados de mes vivir de la cesta de la compra que les proporcionaba Caritas y otras asociaciones.
También puedo decir lo generalizado que resulta que estos trabajadores no se presenten al trabajo los viernes y los lunes, mientras sus compañeros españoles si se presentan y deben realizar su trabajo.
Recuerdo perfectamente las consultas del médico repletas de inmigrantes, generalmente latinos, que acudían a pedir su baja siempre relacionada con problemas de espalda, síntomas que no se pueden desmentir con un diagnóstico médico.
También recuerdo su prepotencia, si falta de civismo, su absoluta falta de respeto a las leyes y ciudadanos, su prepotencia. Sin ir más lejos este martes pasado acudí con mis hijos al embarcadero de la Casa de Campo, había un control espectacular de la policía municipal que paraba a todos los coches en los que viajaban sudamericanos, ya que fines de semana antes agredieron a los agentes por no dejarles cometer ilegalidades, vamos que tenían tomada la Casa de Campo y vendían de todo sin control, sin licencia, y por descontado sin pagar impuestos.
Recuerdo cuando era políticamente incorrecto decir la realidad de que la mayoría de la población de reclusos eran extranjeros, es una realidad pero para algunos está mal decirlo.
Saludos
Cuanta razón y cuanta verdad hay en el artículo y en los comentarios. Cada vez que veo a alguno de esos... "personajes" ocupando el puesto que podía ocupar un español, la ira me entra y... Pero como soy persona educada y civilizada me contengo y solo me limito a girar la cabeza para no verles la cara de prepotencia con que además miran al resto.
Es tan irreal e increíble lo que está ocurriendo con la inmigración, que una vez me quedé pasamado con el comentario de una cría latina. Fue al entrar en el vagón del Metro, en el cual había una gran cantidad de latinos y pakistaníes, tanto era así que la niñita me señaló y le dijo a su madre: Mira mamá, un español. Es decir, la cosa rara era yo; el extraño allí era yo; lo absolutamente fuera de lugar y contexto era yo. ¡Alucinante!
¿Hasta dónde vamos a aguantar? ¿Cuando se tomará el pueblo la molestia de darse cuenta que nos están echando de nuestro país? Exijamos un ley antiinmigración ¡Ya!
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