jueves, 21 de octubre de 2010

Discriminación laboral por futura maternidad

Una vez más Tribuna de Europa nos recuerda el día a día de nuestra sociedad. Uno de esos temas tan graves como dejados de lado en los comentarios y en nuestras preocupaciones. Es un problema social, porque es un verdadero problema, en el que nos fijamos hasta que nos toca de cerca o cabe esa posibilidad. Muy cierto que se discrimina a la mujer cuando anuncia su buen y feliz estado de embarazo. Y muy cierto que se la niega el acceso a empresas al conocer su situación con excusas legalmente válidas como falta de capacitación o simplemente con un "ya la llamaremos". Pero los ojos del entrevistador al conocer el estado de la mujer dicen claramente "quita pallá".

Nuestro sistema social es un fracaso con mayúsculas, es un simple sistema de lavar vergüenzas y de aparentar ser muy tolerantes, muy avanzados y muy caritativos a la vez que comprensivos. Pero nada de nada es la verdad del sistema. Curiosamente cuando un trabajador más necesita de su salario es durante una enfermedad y su correspondiente baja, es entonces cuando el sistema le recorta los ingresos y le pone las trabas más extrañas para que, una de dos, o pida el alta voluntaria o se despida de la empresa. Lo mismo sucede con las mujeres que comunican su embarazo teniendo un contrato vigente. Pierden responsabilidades, categoría empresarial y que se piensen muy firmemente que si deben renovar ésta renovación no llegará.

Tener hijos no es una estrategia laboral para tomarse un mes de baja o vacaciones como parece pensar el sistema. Ni es un capricho, ni una mala intención por parte de la embarazada. Cuando una mujer se queda en buen estado está dando la mayor alegría al pueblo español, está demostrando su condición de mujer sana que quiere continuar con la vida, está demostrando que es mucho más trabajadora, responsable y capacitada en sus obligaciones que cualquier otra mujer que prefiere asesinar a su hijo para poder continuar con su nivel de fiesta y vida. Es por esto por lo que en el mismo instante en que una mujer comunica que está embarazada el estado debe apoyarla al máximo y la empresa darle los beneficios de quien está sustentando a la nación. Porque una nación empieza a ser fuerte desde sus hijos, no desde los estrados y los discursos.

La discriminación laboral por futura maternidad es una asignatura muy pendiente de la sociedad española, una asignatura que no se tapa con 400 eurillos al nacer el niño, es una asignatura impuesta por el sistema y que ahora quiere eludir responsabilidades sociales y, ante todo, morales. ¡Bravo a esas mujeres valientes! ¡Bravo a esas empresas que las apoyan! Y mi eterno desprecio a quienes tuercen el gesto al recibir la noticia de que una mujer está embarazada porque simplemente hacen números sobre su empresa olvidando que si esas mujeres no tuviesen hijos su empresa no duraría más de 30 años.

“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.

1 comentarios:

Soldado Vikingo dijo...

Los socialistas mucho hablar de igualdad pero no han conseguido eliminar esas cosas...lo más parecido ha sido el númerito de la Chacón pasando revisión a las tropas estando preñada.

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