No he podido por menos que recordar al caricaturista del Mofeta folla-cabras y al cómico que hizo las imitaciones de los del candelabro y la pistola cuando estaba leyendo la noticia, una más de tantas, en las que se habla de un ¿artista? que presenta una ¿obra? en la que se ve a Nuestro Señor Jesucristo manteniendo sexo oral. Una falta más de respeto a los millones de cristianos, otra afrenta casi silenciada, un silencio más del Vaticano y sobre todo de los cristianos que no han hecho arder esa ¿exposición?.
Con el escándalo todos se intentan justificar, un concejal que si le parece obsceno e intentó impedirlo, la dueña de la galería que es una blasfemia visual y las gentes que que horror y que si tal y que si cual pero el individuo expone con toda la tranquilidad esta afrenta que en otras religiones intolerantes y bélicas, como el islamismo o el judaísmo, le hubiesen costado la cabeza. Pero es más fácil parodiar, insultar, desprestigiar, burlarse del cristianismo, porque éste habla del perdón no de la venganza. Quizás venga a ser la hora no de la venganza pero sí la del ajuste de cuentas. Quizás debiéramos empezar a quemar estas obras de insectos humanos que se dan publicidad de esta manera ante la imposibilidad de hacerlo con su verdadera creación artística.
El cristianismo, el atacarlo, se ha convertido en un medio comercial muy rentable para esos torpes artistas y mamarrachos sin iniciativa para crear, simplemente para escandalizar. Recordamos a los majaderos de la Cogam y su ridículo calendario que les valió para recibir subvenciones por el escándalo montado sobre una minoría como es la suya. Una minoría de maricones, de verdaderos maricones que sí hacen felaciones a sus discípulos o sodomizan a sus seguidores.
Este ¿artista? debiera ser juzgado públicamente por anti-cristianismo, por denigrar a millones de creyentes y por enriquecimiento ilícito con una obra difamadora y encima....¡joder que fea es!.
Va siendo hora de levantar las espadas, de alzar las voces y las banderas contra quienes nos atacan descaradamente, contra quienes nos consideran una risa indefendible, unos pasivos memos que se dejan hacer de todo a cambio de nada. Va siendo hora de dejar de poner la otra mejilla, que ya están ambas despellejadas de tantas bofetadas sin razones.
Por eso, este ¿artista? debe ser condenado al silencio, al olvido y al desprecio. Debe ser ignorada su ¿obra? y su persona. Debe pasar a formar parte de lo que no existe pero está, una basura degradable y degradante que debe consumirse en sus propios gases.
“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
Hace 1 hora.



2 comentarios:
Ojala se muera ese gilipollas.
Iskander, esa "obra" me resultó muy ofensiva hasta a mí, que no soy cristiano.
Ese tipo de "obras" ya no son ni siquiera arte degenerado. Son basura hecha por degenerados.
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