sábado, 25 de septiembre de 2010

Los sábados, toros...unos sí y otros no

En su día dijimos que la pantochada de prohibir las corridas de toros en una parte muy pequeña de España era una maniobra política, separatista y discriminatoria, a la vez que cohartadora de la libertad de los ciudadanos. Y decían, quienes votaron sí al no, que era una medida animalista, en defensa del animal y de los daños morales por espectáculos violentos. Y decían que el animal sufría al verse usado como centro de desalmados sádicos con ganas de hacerlo correr, sangrar y sufrir. Y decían....mil y una gilipolleces que se les han caído al defender y blindar sus fiestas particulares, como los bous al carrer o al foc.

Y ahora, esos que dieron el sí al no, dicen que los toros en las calles o embolados no sufren porque forman parte de las tradiciones y la cultura de esa pequeña zona de España. Con esto quieren decir que son muchos votos y muchas gentes quienes protestarían si les quitan los saraos de las calles. ¡Que prueben en Pamplona!.
Si de sufrimiento debemos hablar en los animales el tema sería muy largo, pero en la comparación entre los toros en las calles o pringados de brea e incendiados y asediados por mozos borrachos y las corridas de toros reglamentadas, yo me quedo con éstas últimas. Por limpieza y por "dignidad" animal. ¿Que en la plaza mueren?. Debemos recordar que en esas fiestas se quedan paralíticos, ciegos y estresados....¿qué es mejor o peor?.







“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
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