viernes, 20 de agosto de 2010
La cara más dura de la compasión
Ya sabíamos que con esos acuerdos raros y pendencieros donde se dice algo como "recoger a disidentes" no iba a ser solamente la traída de los contra-revolucionarios, sino que--para no variar--vendrían con sus familiares y hasta conocidos. De los 23 recogidos se han venido 159 acompañantes, ahí se dice pronto. Lo que no nos explican es si esos acompañantes también son disidentes, opositores o simplemente añadidos a una cadena de despropósitos y caraduras que cada día crece y crece en esta nación de acogida y permisividad.
Miren ustedes, si España se declara laica, nación laica para poder dar beneficios al judaísmo y al islamismo de la misma manera debe hacerlo a la hora de repartir beneficios y pactos con cierto sector de la Iglesia católica, o, ¿es que la Iglesia vale para unas cosas y no para otras? En este caso parece ser que el buenismo y la propaganda internacional de apoyo al necesitado bien merece pactar con la curia, y en otros temas parece ser que se debe atacar a cuanto diga o haga la iglesia. Pero este no es el tema.
La cosa va porque más que España parecemos la nación ONG donde se pueden venir cuantos perseguidos, disidentes, terroristas, muertos de hambre, delincuentes, futuros penados y fugados declarados, estafadores, arrodilladores, timadores, mafiosos y cuanta escoria camine por el mundo porque saben que tienen abiertas las puertas de una nación pusilánime y sin los reaños suficientes ni para afrontar las afrentas internacionales que ahora mismo se están haciendo públicas por parte del rey moro y sus lacayos. Porque tanto ministerio de igualdad y tanta leche con galletas y ahora resulta que cuando se denigra a la mujer trabajadora española y de las fuerzas de seguridad del estado aquí nadie abre la boca, pero sí se bajan los pantalones hasta el Borbón que dice irá a visitar a su "hermano pequeño".
En fin, quizás algún día sea recomendable nacionalizarse cubano, hacerse disidente y solicitar la repatriación a España `para que nos den trabajo, vivienda y hasta situemos al novio de nuestra prima( caso real de dos cubanos recién adoptados). Y mientras tanto seguiremos tocando las palmas y tomando las cañas en los bares donde ponemos a parir la situación española pero no movemos ni un dedo para poner de verdad una solución definitiva. Ser compasivo no es ser gilipollas, ser humano no es dar hambre a los tuyos para poner oro en manos ajenas.
“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
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