lunes, 30 de agosto de 2010
El regalo de la nacionalidad
Leemos, sin asombro pero pesadumbrosos, la noticia de estadística sobre la concesión de nacionalidades por parte de gobierno español. 350 diarias durante el primer semestre, sí, 350 nacionalidades diarias durante seis meses seguidos y descontamos fines de semana y días festivos. Es una cifra alarmante, desesperante y colaboradora con el plan de invasión masivo y descontrolado que venimos padeciendo desde hace más de 10 años y al que nadie no solo no pone freno sino que lo apoya y lo acelera para lograr que cada día otros 350 ¿nuevos españoles? accedan a los privilegios de portar un d.n.i y a los beneficios que siglos nos han costado lograr a los ciudadanos de primera.
Estos recién llegados, muchos de ellos ilegales, nocturnos saltadores de alambradas, navegantes del remo y el bocadillo o simplemente turistas olvidadizos de su regreso, vienen a engordar unas cifras de paro y miseria, de hambre creciente y de desesperación por parte de los españoles por derecho y por hecho frente a estos acoplados que nada hicieron por nuestra nación y mucho reciben del lado de la progresía más farandulera y retorcida.
A la cabeza están los ecuatorianos, los mismos que se agrupan en bandas ¿latinas? se revuelcan en sus vómitos de comidas parqueriles y orinan en nuestras esquinas. les siguen los colombianos, esos que llaman vuelos calientes, los mismos que se enjoyan de oro del narcotráfico y portan sus pistolas como si se encontrasen en su selva. En tercer lugar están los hijos de Marruecos, ese "cacho de tierra" norafricano lleno de personas que desean nuestra extinción o nuestra dependencia al rey alauí, los mismos que brindaron el 11-M, los mismos que esclavizan a los saharauis, los mismos que discriminan a a nuestras mujeres policías, los mismos que apedrean a los coches españoles y vuelcan las mercancías de España en las fronteras, los perros infieles del islam.
Peruanos, argentinos y bolivianos, sino son primos son hermanos. La muestra patente de la vaguería, la definición de flojeza laboral, la incapacidad de voluntad en el trabajo. Al parecer esos a los que les debemos un algo extraño por la conquista. A estos los metía yo en las casas de tantos y tantos hispanistas y defensores de la "hermandad". Y en esa lista podríamos estar horas y horas hasta alcanzar las casi 200 nacionalidades que se agrupan bajo nuestro sol y se alimentan gratuitamente de nuestra tierra.
Quizás el silencio sobre los problemas de la inmigración venga dado por esta razón, por ocultar que en solo seis meses se han otorgado casi las mismas nacionalidades que en todo el año pasado y el doble que en el anterior y que, por lógica, serán la mitad de las que se tengan que regalar el año que viene gracias a esa extraña y caduca ley de nacionalidad que otorga ésta a quienes demuestran dos simples años de estancia-sea como sea-en nuestra nación. Una risa de ley, un agravio al ciudadano de primera que va siendo hora de que saque a relucir esos dientes afilados que nos mantuvieron alejados de estas memeces progres.
“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
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4 comentarios:
La nacionalidad es la plasmación en un papel de la identidad cultural de cada uno, es por ello que no debería ser otorgada tan a la ligera.
Malditos piliticos solo le interesan el dinero y los votos para mantenerse en el poder.
Para mí esto no tiene ninguna validez. La Nacionalidad no consiste sólo en unos papeles legales, la Nacionalidad debe llevarse en la sangre. ¿Por qué no tiene esto validez para mí? Pues, por ejemplo, porque mi instituto está plagado de moros y sudacas con la nacionalidad española, es una vergüenza.
PD. Ojo, cuando digo 'sudacas' me refiero a los amerindios de piel oscura. Tengo amigas mexicanas, por citar un ejemplo, que son de piel blanca y salvo un poco el 'seseo' aparentan ser españolas.
Y si eres mujer el agravio es doble, sabiendo que en cualquier momento pueden intimidarte, además siempre van en grupos con lo cual pasas muchísimo más miedo, diciéndote guarradas o mirándote de una forma que te violenta hasta la náusea, o directamente violándote...es vergonzoso, yo estoy harta de tener que cambiar de acera continuamente y de andar con 100 ojos, es agotador. Y desde que han puesto un locutorio en mi calle tengo que mirar bien antes de salir del portal. Están salidos, dan asco.
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