lunes, 23 de agosto de 2010
Deporte, religión y provocación
Yo no puedo entrar a valorar los méritos deportivos de éste o aquél jugador de balompié, porque la verdad mi conocimiento de este deporte es tan mínimo que quizás solo sepa el número de participantes en cada encuentro y una o dos de sus reglas. Nunca me ha gustado este deporte y el tiempo da la razón a mi rechazo, los hechos creados para manipular o distraer a las masas son perjudiciales desde su fomento hasta su desarrollo.
Ni puedo entrar a valorar si un jugador realmente vale cuarenta millones de euros como inversión o como lavadero de dinero o como desgravaciones fiscales, pero el caso es que se paga y cada día más a menudo esa cifra tan insultante al hambre como amenazante a la pobreza. Los deportes deben ser vocacionales y en el caso de la élite retribuidos pero dentro de la razón y la necesidad. En fin, este es otro tema en el que no quiero entrar por mi desconocimiento más que tenga una cerril opinión y un pensamiento muy claro de cuánto iba a pagar yo a cada jugador de balompié.
Y ayer, cosa rara, estaba viendo el partido del Hércules contra el Real Madrid cuando al principio enfocaron a un nuevo fichaje de esos caros y raros y que la prensa ya decía que su padre era el representante llamado Mohamed(Mojamé para los colegas). Y con estos antecedentes de morisma ya se esperaba un ramadán din din dan o una manifestación pública de un creyente del Mofeta pederasta. Y así sucedió. No he podido encontrar la imagen del momento, tampoco he puesto mucho interés, pero si se que se vio a un jugador de balompie abrir sus manitas hacia el cielo y babear las frases de la intolerancia y la sangre. Esas mismas plegarias que desatan atentados, violaciones y esclavitud humana. Y lo hizo vistiendo la camiseta de un club que ofrece sus trofeos a la Virgen de la Almudena, y lo hizo llevando y representando a un equipo.
Allí estaba el hijo de mahoma con sus brazos abiertos, sus manos hacia arriba y su apariencia de leer el libro invisible. Y nadie dijo nada y no ha pasado nada. Recuerdo ahora cuando otro jugador de esa casa, Raúl, se santiguó en Turquía y uno de esos imanes protestó por la manifestación religiosa en el deporte. Ahora lo hago yo, me quejo de la exhibición religiosa y manipuladora de una persona que lleva una camiseta occidental de un club español donde, repito, se ofrecen los trofeos a la Virgen y donde sus seguidores deben custodiar la cultura y tradicción de la nación a la que representan.
En fin, esperemos que esa inversión con piernas que ora al profeta de la sangre no repita esas muestras insultantes y provocadoras frente a las aficiones españolas y que si lo hace se permita poder llevar la Cruz en los uniformes de los equipos, porque debemos recordar que la Cruz de San Jorge fue retirada de un equipo inglés por considerarla ofensiva para la religión del atentado.
Mucha falta de bofetadas es lo que hay en esta España con tanta bobería y permisivismo.
“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
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4 comentarios:
Como aficionado del Real Madrid, no me agrada ver a musulmanes en la plantilla. Y encima por ahora tenemos para aburrir: Lass, Diarrá, Benzemá, Khedira, Ozil...
Por cierto, hace tiempo el Barcelona pensaba quitar la Cruz de su escudo para poder hacer negocio en Oriente Medio...aunque no sé de seguro si lo llevaron a cabo o no.
Yo soy aficionado y practico este deporte. Aficionado del Real Madrid, aunque por encima de cualquier equipo antepongo el de mi ciudad, el Terrassa.
El fútbol se está envenenando, exactamente igual que la sociedad: los peces gordos se comen a los pequeños. No hay más que ver una cosa: mientras los 'grandes' como Madrid o Barça se permiten gastar millones (es LAMENTABLE que un INMIGRANTE PORTUGUÉS como CRISTIANO RONALDO COBRE ¡¡¡1500 EUROS A LA HORA!!!), los equipos humildes como el de mi ciudad han estado a punto de desaparecer por las deudas.
Cada día se parece más a la política: sólo hay dos, Barça y Madrid. Soy madridista porque he crecido así, pero mi equipo es el Terrassa, aunque el fútbol no tiene más importancia de la que realmente debería tener: un deporte, no una vida.
NO al FÚTBOL-NEGOCIO!
Espereba tu vuelta al blog. Muy buen articulo como siempre. ARRIBA ESPAÑA
Mario García
El futbol hace mucho tiempo que dejó de ser un deporte para convertirse en un negocio... y ahora lo que priman no son las canteras, las señas de identidad y los antiguos valores, sino el dinero, el merchandising y los sponsors.
Y a partir de ahí, todo lo demás... una herramienta pensada para aborregar a las masas y entretenerlas y un espectáculo, en fin, símbolo visible de la putrefacción del actual sistema.
VELASCO
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