martes, 22 de junio de 2010
España triplica la tasa de paro mundial
Llevamos un par de días en que hasta la sonrisa ha vuelto a la cara del memo solemne por unos informes europeos donde le felicitan por "sus medidas" y le recuerdan que tenemos más renta per capita que Italia. Ese es todo su mérito tras haber pasado la mayor crisis de gobierno desde que España vacila de una extraña democracia. Lógicamente, tanto Hussein el yankee como sus lacayos europeos, deben apoyar las medidas impuestas por el régimen dictatorial del memo solemne, puesto que han sido ellos quienes las han ordenado. Ya sólo hubiese faltado que encima de imponer le criticasen la realización de la sumisión.
Pero la realidad no es que la bolsa suba un poco( que bajará de golpe), ni que nuestra supuesta renta per capita sea superior a la italiana....la realidad es que tenemos una tasa de paro que triplica la media mundial. Y esta vez no pueden echarle la culpa a la crisis global porque van tres puntos por debajo de nuestro paro. Una desgracia nacional que se ha pretendido silenciar con "reformas laborales" pero nada desarrollables. Una nación no se levanta hablando de despidos, sino de creación de empleo, de trabajo, de industria, de voluntad, de ganas y de independencia laboral. Mientras estemos a las órdenes de terceras naciones jamás avanzaremos porque ellos serán los que salven su cuello antes de nuestras piernas.
Un 20,2% de nuestra población está desempleada, de la población activa. Esas cifras no hay fondo de reserva que las pueda aguantar, y ya no nos quedan ni eléctricas ni cementeras, ni astilleros para vender al extranjero y "tapar" los agujeros del despilfarro y la mala gestión. Ese 20,2% oficial, que no real, significa dolor, hambre, necesidad y, ahora que está tan de moda los daños psicológicos, significa pérdida de confianza personal en el mismo trabajador por su parte.
El ministro de trabajo habla del paro como si con él no fuera la cosa, culpa al ministerio de economía y éste al orden económico mundial. Pero ellos tan panchos, tan sumamente tranquilos que bromean con sus puestos de trabajo porque bien saben que permanecerán cobrando por no trabajar pase lo que pase. Y mientras tanto los padres de familia sin poder llenar las neveras, las madres inventando historias sobre la mermelada para evitar comprarla y el pueblo asentado en sus trabajos mirando para otro lado no sea que salpique y se unan a esa empresa del estado llamada inem.
“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
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1 comentarios:
Vergüenza. No hay otra palabra más bonita para esta gentuza.
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