martes, 15 de junio de 2010

"Asociados" multiculturales...y una puñalada

La multiculturalidad en su pura salsa: pandilleros apuñalan a gente al azar para ingresar en sus bandas. Puede que hacerse eco de esta noticia silenciada por los grandes medios de comunicación sea hasta considerado racista o un intento de enfrentamiento contra estos pobrecitos multiculturales de asociaciones legalizadas y subvencionadas por la progresía más gilipollas de cuantas ramas conocemos.

Las bandas no son buenas, y no son buenas porque condicionan al ser humano en su desarrollo. No es una pandilla de rufianes amigotes que gamberrean con un banco del parque o con las faldas de una chica. Estos multiculturales prefieren demostrar su carente virilidad quemando ese banco o violando a esa chica. Y demostrar su ¿valor? con la cobardía del ataque traidor y la sorpresa del atacado ante una desmerecida agresión por parte de un ser asocial y autodiscriminado.

Tenía que pasar y ha pasado. La proliferación de estas bandas de cantinflas, de estos mutilados con extraños triunfos delictivos, de estos hijos de mil padres y una madre trabajadora de su entrepierna, la escoria social y demostrativa de la multiculturalidad que siguen pretendiendo vendernos como sana y necesaria. Navajeros traidores, cobardes casi encapuchados, pintorrajeados deshechos humanos. Gentuza que se mezcla con los ciudadanos de primera, gorrones que subsisten de los impuestos de sus víctimas. Seres sin oficio ni beneficio destinados a morir con la misma violencia que ellos predican, destinados a caerse por unas escaleras y quedarse en silla de ruedas, destinados a tirarse al mar y ahogarse en su propia borrachera. pero gentuza siempre protegida y a las que se tapan y silencian sus fechorías criminales cada vez mayores.

Quizás la única manera de frenarlos sea el uso de su misma mentalidad, cadenas, bates y puños contra unos cerebros de primitivos animales que se creen vivir en su selva o en alguna película de indios y americanos. La ley del más fuerte o la ley del más imbécil. La ley del más tolerante o la ley de quien se burla de esa tolerancia. La ley de integración o la defensa personal. En cualquier caso es hora, y ya muy tarde, de defendernos de estos ataques constantes y numerosos y de hacer frente a esta invasión de violencia incomprensible y tolerada y protegida por quienes debieran evitarla.

“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Habrá que usar el viejo cetme, para hacer limpiza en la patria

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