lunes, 21 de junio de 2010

Arrancan un brazo a Jesús del Gran Poder


Misa de domingo, finaliza. Una persona se lanza contra Jesús del Gran Poder y la emprende a patadas y a tirarle del manto para dejarlo caer al suelo. No lo logra y le arranca un brazo con una violencia extrema que quienes conozcan la Imagen la pueden suponer para llegar a tal acto. Los fieles le frenan y es detenido, ahora resulta que el agresor puede ser no español con total seguridad y se duda entre que sea portugués, amerindio o gitano del este de Europa. La multiculturalidad una vez más. Pero la prensa ya le da por loco, por "pobrecito desesperado", por un alguien tan necesitado de expresarse que ha hecho "lo que ha hecho". Y casi la prensa le da un punto pelota para pasar el tema por alto, que publican en los diarios por la obligación de que es una Imagen muy venerada por el pueblo español. Si hubiese sido la de cualquier santo de pueblo ni nos hubiésemos enterado.

Las constantes agresiones a la cristiandad, a sus gentes, a sus símbolos, a su manera de vida, es ya una permanente en la sociedad minoritaria que ejerce sus privilegios de inmunidad judicial cuando atacan o mancillan a la cristiandad. Si este acto hubiese sido el de una persona derribando una media-luna o tirando al suelo una estrella de seis puntas, sería hasta un asunto de estado. Pero es un Cristo, Nuestro Jesús del Gran Poder, Ese al que el pueblo venera hasta las lágrimas y que representa el verdadero sentimiento de una nación cristiana y fervorosa con sus tradiciones, religión y cultura. Por este motivo en un par de días sólo se hablará de este atentado en los círculos sevillanos que hoy deben estar asombrados de que se pueda llegar a estos límites de violencia y ataque a sus creencias religiosas.

Existe una clara campaña de ataque al cristianismo dirigida y apoyada por el gobierno que se dice laico y babea ante la presencia del Papa. Existe una constante línea de ataques continuados, de desprecios, de burlas e insultos hacia la cristiandad que la ley tolera y hace la vista gorda. Hace unos días llamábamos a la espada siempre preparada para defender a la cristiandad, hoy la debemos exigir, debemos pedir muy firmemente la colaboración de cuantos cristianos anden en disposición física, mental y cultural de ejercer la defensa activa del cristianismo. La Milicia de Cristo debe hoy estar más alerta y dispuesta que nunca, los Custodios de la cristiandad deben salir a proteger a los cristianos y en esta sociedad no vale ni la otra mejilla ni envainar la espada.

El otro día, en la entrada "la otra mejilla", el memo de turno, ese memo comentarista persistente en su imbecilidad me criticaba el reclamo de las espadas siempre preparadas argumentando las palabras de Jesús contadas por San Mateo donde ordena envainar la espada porque "quien a hierro mata, a hierro muere". Una negación de la ley judía del Talión hecha por Cristo para decirnos que la violencia engendra violencia y que ésta debe ser desestimada, esa es la interpretación cuando realmente lo que hace Cristo es salvar la vida de su discípulo evitando que sea ejecutado por matar a un alguien en defensa propia pero que en aquellos tiempos se aplicaba la ley judía de la muerte por superioridad de poder.Y no es una enseñanza perenne, es una simple muestra de sabiduría y una advertencia a las consecuencias, en cualquier caso el agresor ya había cortado una oreja al miembro del sanedrín. Y aplicando, que es a lo que iba, esa enseñanza de Jesús podemos interpretarla sencillamente como que debemos vengar las agresiones que nos hagan, porque la muerte de quien mata a hierro en es ambas direcciones no solo en el sentido del cristiano que empuña su espada el primero. Si el cristiano es atacado tiene todo el derecho del mundo a defenderse, y es hora de usar ese derecho más que nunca.

El brazo de la Imagen se repondrá y quizás sea más venerado, si puede serlo, pero el ataque, ese insulto, esa tropelía ya costumbrista quedará para siempre como muestra de la debilidad mostrada tantos y tantos años por el cristianismo. Recordemos cuando este invierno una turba de perros infieles invadieron la Catedral de Córdoba y no pasó nada, recordemos la bomba desactivada en una iglesia de Madrid, recordemos las nuevas leyes censoras de la cristiandad y recordemos a cuantos hermanos cristianos sufren, padecen y mueren por defendernos al resto de los cristianos. Y no nos quedemos viendo estas noticias con pasividad y en la espera de que pasen los malos tiempos. Levantemos nuestro honor, nuestro valor y nuestro derecho a la defensa personal y hagamos uso de nuestras habilidades para la defensa. Ni una sola agresión sin castigo.

El Código Templario nos enseña que "Donde hay debilidad allí el templario debe llevar su fuerza. Donde no hay voz allí el templario debe llevar la suya". Espadas desenvainadas en defensa de la cristiandad, silencios rotos y valor en la defensa de los hermanos.





“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
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