Parece ser que seguimos beneficiándonos de la inmigración y su enorme aporte cultural. Esta vez una banda de cogoteros de más allá de los mares. Unos atracadores cobardes que eligen sus víctimas entre ancianos y mujeres indefensas como plato principal. Y no es que me extrañe absolutamente de nada, pero sí me sorprende que esta banda estuviese alegremente practicando su multiculturalidad por toda Europa y nadie les parase los pies hasta ahora.
No es buena temporada para cuantos memos apoyan esta inmigración abusiva y desbordada e incontrolada. Las demostraciones de cuanto venimos diciendo día tras día salen cada mañana con más claridad y sin opciones a negar la necesidad de una ley de extranjería mucho más severa , sobre todo, que se aplique en su totalidad.
En Sevilla un ecuatoriano hace gala de su educación machista y asesina a su pareja. Le pueden caer 20 años, 20 miserables años para un asesino que jamás debió estar en nuestra nación. 20 posibles años que serán rebajados por su cultura, su conducta o "su manera de ver la vida".
Otro paisano del anterior ya lo hizo el mes pasado para no dejar el calendario sin tachar. Y podríamos seguir buscando y copiando porque según esos datos que tanto gustan a los gobernantes, la inmigración es la culpable del 71% de la violencia de género. Y podríamos seguir contando cómo se expresa la multiculturalidad y el machismo y el crimen criado pero no tengo ganas de continuar hablando de esa gentuza a la que un día se le pasarán las debidas facturas de sus desmanes.
No he visto en estos casos a la ministra de igualdad ni al defensor de la tolerancia salir delante de los micrófonos para reclamar paz o justicia. No les interesa, estos hechos tan claros tiran por la borda sus mentiras y tantos y tantos engaños a los que han sometido a la población pretendiendo decir que los españoles éramos los malos malísimos y el resto las pobre víctimas de nuestro racismo y xenofobia. Pero las pruebas, los hechos, los acontecimientos nos dicen que esto no es así, que no se pueden mezclar churras con merinas y que ciertos animales deben seguir dentro de sus corrales.
“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.
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1 comentarios:
No todos los inmigrantes son mala gente, pero casi toda la mala gente es inmigrante.
En España tendríamos que hacer una buena limpieza entre los autóctonos y los de afuera.
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