martes, 18 de mayo de 2010

Los africanos del norte insisten sobre Ceuta y Melilla

Las confianzas dan asco y los beneplácitos y bajadas de pantalones, más asco todavía que esas desmedidas confianzas que se toma el rey alauí sobre los territorios españoles. Vuelve el moro a solicitar Ceuta y Melilla como territorio marroquí y debemos volver a recomendarle que estudie historia y resoluciones de su tan querida ONU que tantas veces le ha sacado del charco y que solo escucha cuando a Alá le interesa.

Compara sus reclamaciones, este hijo de Alá o de Alí, con la reclamación española sobre el Peñón de Gibraltar y los más memos seguramente hasta se lo piensen y algún mermado le de la razón anti-colonialista. Pero esto pasa en sociedades culturizadas por medio de la propaganda y las manipulaciones históricas. No vamos a volver a repasar la soberanía española sobre Ceuta y Melilla porque ya cansa repetir tantas veces la verdad y que se vuelva a intentar manipular. Pero el caso es que ahí está la propuesta mora, esas claras intenciones de re-re-conquista que pretende el jugador de hombres moro.

Recordemos que si Ceuta y Melilla no fuesen españolas muy posiblemente serían enjambres de miseria y tristeza como el resto de Marruecos, quizás de eso se trate, de poseer para destruir.
Las cosas andan muy mal por nuestra nación, el memo solemne camina cabizbajo buscando un euro perdido y capaz, muy capaz le veo de vender los territorios españoles al moro alauí. Pero que muy capaz.
Ya por finales del siglo XX el memo solemne se comprometió a ser la defensa internacional de Marruecos y cuando ganó las elecciones de sangre y dolor se empezaron a ver unas maniobras muy extrañas de favoritismos y permisismos con esa nación del norte de África. Cosas extrañas, raras coincidencias y exigencias consentidas y pagadas, quzás sean la devolución de una deuda de sangre, quizás la vista de los verdaderos planes de invasión que esta ¿democracia? nos ha inculcado a la fuerza dictatorial.

Ceuta y Melilla son españolas y los españoles que allí viven lo son tanto como el barcelonés, el albaceteño o el madrileño y por esta razón debemos de apoyarlos y defenderlos de estos ataques indiscriminados de manos de dictaduras religiosas opresoras y asesinas.

Si la primera vez que al moro pintón se le ocurrió la feliz idea de reclamar lo que no es suyo ni por hecho ni por derecho se hubiese doblado la guarnición militar y se hubiesen cerrado fronteras, otro gallo cantaría.

1 comentarios:

Soldado Vikingo dijo...

Por pedir ya piden también hasta Canarias y seguro que después la Península entera.

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