Tarde o temprano tenía que pasar una de estas afrentas al cristianismo, al pueblo y a la lógica humana. En un pueblo de Toledo, el alcalde del Psoe ha elegido como reina de las fiestas a una niña de ascendencia marroquí aunque parida en España y por eso la dicen española. Sin contar con la Cofradía ni con el pueblo, este señor alcalde decide que su localidad es tan multicultural que una niña mora puede encabezar las procesiones con el Cristo y La Santísima virgen, así, sin ponerse colorado ni avergonzarse de su falta de prudencia y de su intolerancia hacia los miles de creyentes que habitan ese pueblo y que han visto en este gesto sencillamente lo que es: una provocación descarada a la Iglesia y un desprecio a cuantos cristianos ponen su fe en esas fiestas.
Y el pueblo se ha levantado en protestas, en unas protestas muy razonables encabezadas por el párroco de la localidad que ha dicho ¡basta ya! y que ahora es juzgado políticamente por decir la verdad. No se deben mezclar los actos religiosos con los festivos, al menos eso es lo que nos dice este gobierno de castrados en la fe. Y, sin embargo, son tan capaces de poner a una descendiente de quienes nos desean la muerte al frente de las procesiones y a presidir unos actos, simbólicos eso sí, que representan la espera anual de un pueblo toledano que con su fe y sus creencias cristianas desean aclamar a su Cristo y a su Virgen. Este año será muy difícil puesto que la imágenes estarán manchadas del deshonor que supone tolerar que una descendiente de quienes asesinaron a nuestros cruzados, que una descendiente de quienes nos amenazan y bombardean presida con su banda ancha hasta la celebración eucarística. Menos mal que el párroco se ha puesto en su sitio y en su casa y la ha sentado en el último banco.
Nombre usted, señor alcalde, a la morita como reina de los juegos de primavera, nómbrela la más guapa o la mejor pagada, úsela para sus folletos publicitarios o véndela como botella de vino, pero no mezcle usted al enemigo en la Casa de Dios. Esto es un insulto, un desprecio, una afrenta, un atentado sin armas, una muestra de prepotencia, un desplante, un .....una imbecilidad supina que ahora nos dirá con el tiempo que su pueblo existe porque un alcalde mamarracho ha pretendido des-cristianizar al pueblo.
Señor alcalde, con el pueblo y su fe no se juega y usted se acaba de jugar no solo la alcaldía sino la posibilidad de un tomatazo en medio de esa cara dura que ha exhibido usted tan despótica y dictatorialmente como le ha venido en gana. Las fiestas son del pueblo, no suyas y de sus ideas imberbes e inmaduras sobre una multiculturalidad y una integración que jamás existirá, los hechos nos lo demuestran como a usted, señor alcalde, se lo ha demostrado su pueblo. Quizás sea hora de presentar a una cristiana como dama de fiestas moras.



7 comentarios:
El pueblo se llama Chozas.
En el mio todavía no se ha presentado ninguna mora para reina de las fiestas, pero si que ha habido candidatas mulatas y lituanas.
Con sus multiculturalidades, sus igualdades y sus leches no hacen otra cosa que cubrirse de ridículo e insultar innecesaria y gratuitamente.
Ya sólo falta que la Ministra de Igualdad exija que un año de cada dos, una mujer haga el papel de Jesús en las Pasiones que jalonan España.
Y luego dicen que provocamos, es inaudito.
En este caso voy a lanzar una piedra a favor de la niña y su familia.
En pimer lugar NO es mora, musulman será su padre y no creo que sea tan practicante porque de serlo no habría dejado que su hija se presentara.
La made que la parió es tan española como lo soy yo y ¿eso no cuenta? A parte de que la parió con todos sus derechos en este pais.
Nos quejamos de que lleven el hijab al colegio, que nos quiten los crucifijos pero cuando vemos que se integran y participan como un ciudadano mas ponemos el grito en el cielo. ¿Que coño nos pasa?
La cofradia y el sacerdote podria quejarse en el caso de que la niña nu esté bautizada en la fe catolica NADA MAS. De la misma manera que debería hacerlo cuando parejas sequieren casar y no han hecho por ejemplo la comunión. Eso sería todo.
Ella no es musulmana y por lo tanto llamarla mora en el sentido que se le esta llamando es muy injusto.
¡Basta ya! Si la niña se pone el velo nos quejamos, si la niña participa en una fiesta cristiana con el permiso de su padre nos quejamos...
Si alguien me va a decir que esa niña NO es española que es mora que me de los argumentos válidos.
Pd: Hago un llamaminto a todas las iglesias del pais a que hagan averiguaciones y todos aquellos niños y niñas que han hecho la comunión y nunca más volvieron a misa los excomulguen.
Puestos a ser justos y hablando de "ofensa al cristianismo" hagámoslo con todos los niños.
Repito: la madre de la niña es española y cristiana de naciminto, como la mayoria de las madres en este pais que llevan a sus niños vestiditos bien pijos a la comunión los cuyales son agasajados con suculentos regalos.
Este mes me toca regalo forzoso al vecinito. Hsce 2 a la hermanita la cual no ha vuelto a pisar la iglesia.
Vale, pues empecemos:
El islam considera como fieles suyos a los nacidos de padre musulmán, en su consecuencia esta niña al ser hija de moro es mora de religión asimilada. Si quiere ser conversa lo tiene fácil pero no lo hace. Se declara sin religión, peor todavía el que se tolere a una persona de esas creencias presidir actos católicos.
El que la madre sea española no condiciona la españolidad de la niña, todo depende de cómo queramos considerar que una persona es española, si por ius solis es, lo sería al haber nacido en España, una aberración que daría lugar--y da-- a que vengan a parir en terrirorio español. Un comienzo de la cadena, la madre pare al niño, el niño es español, la madre debe quedarse a criar al niño y con el tiempo se hace española y se trae al padre, la abuela y los primos de los primos.
Si es por ius sanguinis deberíamos ser conscientes de las generaciones necesarias para poder decir que esa sangre es española, es decir nunca menos de tres generaciones y siempre por parte de ambos progenitores. El resto son añadidos.
Sobre eso de "todos sus derechos en este país" habría mucho que debatir.Empezando por qué entendemos por derechos y cómo han sido adjudicados tales derechos.Si hacemos la reversa con el país de su padre no se toleraría jamás llamar marroquí a un español de madre española nacido allí. Sí lo hacen si el padre es el moro y el niño varón.
¿Quién habla de querer integración? ¿quién habla de querer aceptar sus costumbres y sus religiones? Es intolerable que por vivir aquí debamos nosotros admitir su cultura y que ellos, los que asimilan la nuestra, nos lo restrieguen por la cara como un derecho.
La niña no está bautiza, una vez más se declara aconfesional, palabras de la madre son que hasta que no sea mayor de edad no decidirá su religión.
Sin haber hecho la comunión no se suministra el Sacramento del Matrimonio, es una escala sacramental.
no hay injusticia en llamar mora a la descendiente de moros, ninguna injusticia, un calificativo del que debiera estar orgullosa al ser su raza y ascendencia.
Si la niña se pone velo está atentando contra la libertad religiosa y doctrinal de nuestra cultura e identidad. El padre no es nadie ni quien para dar consentimiento a la participación de su descendiente en celebraciones cristianas. En todo caso debiera ser el párroco quien lo consintiera.
Los argumentos ya te los he dado, si los quieres más detallados simplemente el tiempo de los hechos te lo confirmará.
No puedes hacer ese absurdo llamamiento porque demostrarías tu incultura eclesiástica. El cristianismo es una religión de libre participación en el culto público. El no acudir a Misa o a los actos religiosos no conlleva dejar de ser cristiano, de la misma manera que el presenciarse en los actos no dice que seamos mejores cristianos.
No veo ninguna ofensa en un niño bautizado o que tome su Primera Comunión y no acuda a los actos religiosos o no participe de su parroquia. La fe cristiana no es festiva ni demostrativa, es interna y cada cual debe madurarla y profesarla como bien crea necesario. Quizás sería más grave si acudiesen a los actos como hipocresía u obligación.
La madre no se si es cristiana, lo mismo que no se sabe si el padre es musulmán practicante, pero recordemos que si ella es cristiana y se casa con un musulmán practicante debe renunciar a su religión para ser musulmana.
La primera comunión es una fiesta, es una gran fiesta cristiana donde por primera vez el niño se hace partícipe de las celebraciones y se confirma su entrada en el cristianismo al tomar la sangre y el cuerpo de Cristo. Es mucho más que unos regalos y una tarta y su celebración capitalista y consumista debe ser tolerada porque es muestra de felicidad y satisfacción desmedida que un nuevo miembro de la familia se consagre como cristiano.
Si tu vecino no ha vuelto a misa, quizás sea cosa de los padres o simplemente sea cristiano pasivo en espera de su despertar.
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