
Hoy es el día más triste del Cristianismo. Jesús, Nuestro Señor, muere asesinado, torturado y escarniado por los judíos. Crucificado por rebelde, por revolucionario, por decir la verdad, por mostrar el camino hacia El Padre. Muere por salvar a los hombres, incluso a quienes lo asesinaron con conspiraciones y que no han perdido esa costumbre.
Ayer se instauró la Eucaristía como recuerdo de Nuestro Señor, hoy no se da en ninguna celebración por respeto y duelo ante la muerte del Hijo de Dios. Nuestro Vía Crucis es la vida, nuestra redención la muerte de El Señor en su sufrimiento carnal que no espiritual. Hoy deberíamos meditar en nuestro propio Vía Crucis, en esas catorce Estaciones de penitencia donde debemos reflexionar sobre quiénes somos, quienes fuimos y quienes debemos ser.



1 comentarios:
Jesús sufrió todo eso precisamente para salvar a los hombres. Jamás podrá realizarse otra obra de amor y caridad que se parezca lo más mínimo.
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