jueves, 15 de abril de 2010

Hasta siempre Reina


Ayer fue uno de esos días muy difíciles por los que uno tiene que pasar. Murió Reina, la perrita familiar. Con catorce años no pudo resistir una infección hormonal y nos dejó muy despacito y con esa calma que nos acompañó tanto tiempo.

Reina es algo más que una simple mascota, era parte de la familia. Llegó a casa cuando mi hijo mayor tenía cinco años, ha visto nacer a los otros dos y siempre ha estado con nosotros. Una perrita viajera que se ha cruzado toda España. Una perrita cariñosa y querida.

Ahora vienen recuerdos de ella, recuerdos de cuando nació nuestro segundo hijo y ella dormía debajo de la cuna. Cuando nació el tercero lo mismo, siempre pendiente de ellos, los niños eran casi intocables. Hasta les llevaba sus juguetes o se ofrecía como almohada para ellos.

Ayer nos dejó y jamás había visto a un niño, el mediano, tan triste. Toda la familia nos quedamos muy tristes, las demás mascotas lo mismo. Esta mañana no han querido ni salir a pasear. Que cierto es que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, y ahora, una vez más, hemos perdido a alguien a quien queríamos y nos quería. Esta es la lección de vida que ayer aprendieron mis hijos, sobre todo el mediano. Le quedan dos perros, un loro, dos tortugas y ni se sabe cuantos peces, pero no será lo mismo sin nuestra Reina, sin esa perrita que..... que ¡joder como la quería!

Espero que en estos catorce años se haya sentido tan querida como nos hemos sentido nosotros por ella y espero haberla hecho, al menos, la centésima parte de feliz de lo que ella nos ha hecho a nosotros.

“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.

5 comentarios:

Soldado Vikingo dijo...

Yo a mi perro no le tengo en mi casa, pero aunque a veces sea un animal cabezón y desobediente, prefiero su compañía a la de muchas personas de este mundo.
Lo siento por tu perra, camarada. Te recomiendo que no metas a otro animal en tu casa hasta pasado un tiempo.

Serk dijo...

Perder a un ser querido, sea una persona o un animal, siempre es duro.
Yo tengo un pastor alemán en el almacén del bar que tenemos alquilado.

Mucho ánimo a ti y a tu família compañero, házles saber que algún día, dentro de mucho tiempo, la volverán a acariciar.
Incúlcales que ahora hay que coger al toro por los cuernos. Yo siempre digo que cuando se va un ser querido, es cuando debes levantarte, porque cuanto antes te levantes, más aprenderás.

Saludos! ;D
Reina estará en las mejores manos: con Dios.

Rafa España dijo...

Es increible el vacío que deja un animalito de Dios. Te comprendo perfectamente.

Anónimo dijo...

Yo tengo dos perros en casa y entiendo lo que has escrito perfectamente, ya que a lo largo de mi vida ya me ha tocado despedir a una perrita que me acompañó durante 18 años ( desde que yo tenía 6).

Hay algo en esa ciega lealtad que demuestran que hace que uno se plantee cosas y por desgracia compare.

Por cierto no te dejo muchos comentarios pero enhorabuena por tu blog, te sigo desde hace bastante tiempo.
Un saludo.
Maitane.

CHOPINGO dijo...

Iska
Seguro que si miras al cielo y ves una estrella fugaz ,sera tu fiel amigo saludando.
Me queda el Pongo,esta cieguito y sus años,pero sigue siendo parte de la familia.

Google