domingo, 4 de abril de 2010

Domingo de Resurrección II


Copiamos el escrito del año pasado:

Hoy es Domingo de Resurrección. El día Grande de la Cristiandad, el motivo más firme de la creencia en Jesús. La oración que nos confirma como cristianos, el Credo, bien dice ..."creo en laresurrección de los muertos ...." y en ella creemos. Pero no como creen los memos materialistas, no en zombies ni en bichitos ni en apariciones. Bastantes fantasmas tenemos ya entre nosotros para hacer crecer su número físico.

Y debemos en este día de fiesta para la cristiandad recordar las barbaries cometidas por los humanos hacia los de su especie. Sería innumerable simplemente hacer una lista de lo que va de año, desde guerras declaradas, guerras escondidas, contagios masivos de enfermedades, hambre, miseria......todo lo creado por el mundo desarrollado. Sería innumerable citar las víctimas del terrorismo, las víctimas de los despachos, las víctimas de las envidias los odios y los rencores.

España está muy herida de esos males, sangra cada día en el recuerdo de las víctimas que quieren que olvidemos. Los asesinados por el terrorismo político, los masacrados en nombre de religiones o de tramas políticas.....los olvidados. Y no. Aquí no va a ser así. En este día de Celebración y de alegría debemos recordar a quienes dieron su vida por nosotros o a quienes se la arrebataron los más canallas que ahora se ocultan en cargos o en coranes.

Este Domingo de Resurrección lo quiero dedicar a los militares muertos inutilmente en misiones lejanas y ajenas; a todas las víctimas de esa ETA, banda de pistoleros baratos dirigida por una mano oscura y una sonrisa tras las barbas caninas de una víbora. A los 192 masacrados del 11-M que parece ser que deben quedar en el olvido mientras los cánticos de los rezos de sus asesinos cada día suenan más alto en las mismas tierras donde aún mana la sangre de sus víctimas.

Hoy Resucita Cristo, hoy debemos resucitar a cada uno de los inocentes caídos por la tenebrosa mano de una humanidad enrarecida por la codicia y el poder.

Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo;
Nació de Santa Virgen María; padeció bajo el poder de Poncio Pilatos;
Fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos;2
Al tercer día resucitó de entre los muertos; ascendió a los cielos;
Está sentado a la diestra de Dios Padre Todopoderoso, desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la Comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y la vida eterna.


“Non Nobis Domine, Non Nobis, Sed Nomine Tuo Da Gloriam”.

1 comentarios:

Serk dijo...

¡¡¡VIVA CRISTO REY!!!

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