El sábado pasado, una vez más, vimos como se violaban los derechos de unos ciudadanos pertenecientes a un partido político legalizado y con todos los permisos en orden para manifestarse por una causa justa y necesaria como en este caso era la defensa del trabajador.La rama más infantil de la ultraizquierda, esos cachorros aprendices de pro-terroristas, esos desarraigados cantinflas callejeros, emporrados, violentos, descerebrados, vagabundos del futuro y serviles del presente más oscuro.....esos a los que cierto presidente y cierto ministro llaman "de los nuestros", esos mismos que dicen tener ideas por las que luchar y no-ideas contra las que guerrear, esos que vomitan en las esquinas las mezclas de calimochos repartidos y las pastillas sin digerir; esos mismos papanatas de pañuelo en cara y cinturón en mano, esos que portan hachas, que manejan explosivos caseros, que agreden a ancianos y a niños, que destrozan el mobiliario urbano, que se ensañan contra cajeros indefensos, que alzan sus voces por uno de sus caídos y siguen sus pasos para encontrar la misma ¿ heroica? muerte.
Atacaron a los manifestantes, cargaron contra ellos por sorpresa y en masa guerrera, con la cobardía que da la numerosidad. Agredieron a ciudadanos que pasaban por allí, porque la sangre en los ojos no deja hacer distinciones, porque el odio, la rabia, el rencor y la impotencia no conoce al enemigo real que es el mismo que va bajo sus camisetas. Ellos son su verdadero problema. Y llegaron en estampida y recularon como siempre que se encuentran con verdaderos hombres convencidos del porqué estaban en un acto legal. Y se marcharon destrozando, apabullando, insultando, intimidando a la ciudad, prometiendo venganzas y extrañas justicias de sangre y fuego sobre los verdaderos españoles que allí aguantaron y terminaron su acto con dos cojones, sí, con dos cojones bien puestos, porque la verdad no teme a nadie y menos a estos paparruchas guiados y pagados para estos fines.
Quizás hasta se les deba agradecer este gesto, un gesto violento más, porque estas muestras dan ánimos para seguir en la lucha, nos dicen que algo les está dañando y deben impedir de cualquier manera que se escuche la verdad. Su única forma son los palos y las cadenas, los pobres no llegan a más, no saben usar lo que ellos pretenden decir que defienden: la razón. Y esta vez sus "razones metálicas" dieron contra un muro insalvable, tropezaron no con peleles que se dejan quemar los coches mirando a lo lejos, ni con proyectos de hombres que escapan a la carrera simplemente con el olor de esos cantinflas, ni con monosabios que indecentan las paredes en la oscuridad y a la luz del día tapan su rostro, con los de mirada al suelo y llamdas a la policía para que los defiendan entre lágrimas y escapadas....esta vez tropezaron con gentes que les plantaron la cara necesaria para acabar con lo que la ley llama contra-manifestación y que yo describo como acto de agresión pro-terrorista.
Quizás sea ya la hora de devolver la misma medicina a estos cantinflas, quizás sea el momento de mostrarles cómo se usa una cadena, un palo y sobre todo que sirven para encerrar a los mierdas como ellos, no para golpear a los ciudadanos de bien que simplemente reclaman justicia, derechos y sobre todo en esta ocasión, defensa del trabajador. ¿Tanto miedo tienen a que los trabajadores se den cuenta de quienes les pueden ayudar sin engaños?.
Adelante, pues, MSR, esta vez fuisteis vosotros, la próxima serán otros, pero al final todos unidos terminaremos con esa lacra de pendencieros enviados por manos extrañas.


3 comentarios:
¿Por qué estas mariconas siempre atacan por la espalda y de noche? ¿Por qué van en grupos esta pandilla de degenerados y no tienen huevos más que para meterse con pijos liberales centristas y personas mayores?
¿Pero qué mierda de revolucionarios de pacotilla estáis hechos, so paletos?
No valéis ni pa taco escopeta, que diría mi abuelo, mamarrachos. Sois la parodia personificada, el gallo enano e impotente que quiere piar más alto. Marranos deshauciados de la sociedad, niñatos medradores de la memocracia tan falsa como terminal.
Terrores de la dictadura bipartidista.
Me dáis risa y pena a partes desiguales. Así como los que permiten vuestra existencia putrefacta, mediocre y decadente.
En una guerra abierta y declarada no durábais ni una semana, ni en un combate cuerpo a cuerpo ni 5 segundos. Sois el reflejo de una sociedad impotente, acomplejada y ruín.
Habrá que enseñarles cómo se manejan puños y codos, piernas y rodillas, cadenas y bates.
Que les caiga encima la rabia del berserker, del almogávar y del espartano.
Os maldigo en nombre de España, de Europa, en nombre de la gente de orden, de la gente válida y honesta.
Hasta la vomitona final, ¡no pacharán!.
Los porros, son los porros...
Si no se tira la basura, se acumula.
Parece que esa gente no tiene otra razón para existir que reventar actos políticos legales. En esta ocasión le tocó al MSR, mañana podemos ser cualquiera.
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