Hoy es 14 de abril, un día triste para el mundo porque naufragó el Titanic. Una fecha para recordar y un hecho que nos demuestra que la ambición del hombre siempre termina en el fondo del mar olvidada y arrastrando a más hombres. En España se trampean unas elecciones y sale con la victoria la denominada II república, un estado de terror y anarquía donde el único objetivo era el odio hacia el cristianismo y el desaguisado personal de libertinajes y afrentas a los valores de una nación destrozada por la pusilanimidad de sus gobernantes. Los más memos dicen que ese día España se acostó monárquica y se levantó republicana. Yo digo que se acostó borracha y se despertó sin haber pasado el estado de inconsciencia. Las consecuencias las sabemos y ahora las volvemos a ver.
La situación social de aquellos tiempos no difiere mucho de la actual, la historia se repite. Un monarca interesado, un gobierno bobo y una crisis sin ideas para salvarla. El pueblo manipulado en las calles, ataques contra los valores tradicionales de la nación y una anarquía dictatorial algo marxista impuesta en el poder. Un pueblo sin esperanzas, sin motivaciones, sin futuro. Un pueblo al que se le hace creer que vive en una fiesta y que el individuo está por encima de la comunidad y sus libertades pueden usarse como bien les venga en gana.
Un periodo triste para España, un periodo oscuro, donde se suceden gobernantes y trapicheros uno tras otro, donde hay intentos de golpe de estado, donde hay asesinatos legalizados, quema de iglesias, expulsiones de Obispos, violaciones de religiosas, un periodo muy negro que hace retroceder a España a las cavernas. Desarrapados miserables armados con sus pistolas del no-entendimiento; libertinadas señoras que proclamaban su indecencia y una generación criada en la deseducación, la parsimonia y la intolerancia hacia las creencias populares. Una época de terror para los creyentes y de exaltación para los criminales.
Confundieron ser republicano con ser el quiero y no puedo. Lo mismo pasó en esa revolución francesa donde los campesinos se sentaban en palacios y delante de papeles que no sabían leer. Para gobernar hace falta algo más que querer hacerlo, hace falta preparación , sabiduría y unos planes de futuro. Y en aquella época, como hoy, no existían tales cosas.
España se emborrachaba de sangre y de fuego, venganzas personales, ambiciones no logradas por propios méritos ahora estaban al alcance de los cuatro vagabundos alzados con una bandera tricolor que pasó a presentar la muerte y la destrucción como lema de la república marxista y anárquica. Un rey cobarde y exiliado viviendo, eso, a cuerpo de rey, mientras la nación padecía una persecución y acoso por parte de la lacra de la humanidad: el comunismo llamado socialismo o el socialismo creciendo como comunismo. En cualquier caso, nada diferenta a nuestra situación de hoy.
Un día triste, un día espantoso que hubo de terminar de la manera que había que hacerlo, con la guerra.



2 comentarios:
Siempre me ha parecido curioso el naufragio del Titanic.
Primero fue la Torre de Babel, y muchos más casos, pero el Titanic, "el barco que ni Dios puede hundir", se hundió. Curioso, que cada uno crea lo que quiera, y mi creencia es que fue una muestra más de que Dios está ahí. ¿Fue "malo" por hundir el barco? Quizás el malo fue el hombre por su ambición.
Saludos! ;D
Y abajo la RIPública!
Hoy nos sale el socialista de mi "profesor" diciendo que el 14 de Abril fue fiesta nacional y una de las pocas que la gente ha sentido, que actualmente en España no existen fiestas nacionales.
Cuando le he nombrado el 12 de Octubre, me suelta que eso venía impuesto y que no es elogiable recordar el descubrimiento de América con el nombre de "Día de la Raza".
Parece ser que a algunos les jode que nos sintamos españoles. Pues bien, la República fue un periodo que comenzó con ilusión, hasta importantes pensadores, como Unamuno y Ortega y Gasset la apoyaron, pero al ver su política anti-católica y en contra de los sentimientos nacionales, le retiraron su apoyo.
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