
Estos días estamos asistiendo a una de esas vergüenzas nacionales guiada y orquestada por una minoría de españoles que dicen querer dejar de serlo pero que no dan el paso de quemar sus documentos y declararse fuera del estado español con sus consecuencias. Sin embargo continúan votando y beneficiándose a grandes manos llenas de ese estado al que repudian y critican.
Hablo de esa memez de estatuto y de su defensores y expositores. Una manada de chupa-tintas y come-cabezas que lo único que buscan es precisamente que no se resuelva ese mismo estatuto. Sería matar su gallina de los huevos de oro, una vez bien aprobado y ratificado y todo lo suyo concedido ya no pintarían nada en la esfera política. Y eso que mucho no deberían pintar pero este sistema de elecciones y de pactos da poder a las minorías y malversa las mayorías.
Cuando una nación se digna hacer una Constitución, la aprueba, la refrenda y la nombra en honor a las libertades debería ser consciente de que en su redacción queden todos los cabos atados y bien atados. Para las dudas ya forma un tribunal constitucional muy rarito, pero un tribunal que se le supone capacidad de análisis y razonamiento suficiente para aclarar lo que quisieron decir o escribir los ¿ padres de la Patria? . Y esto parece ser que no ocurre en el caso de la zona nor-oriental de España, una tierra catalana de los españoles y trabajada y sudada por el resto de la nación para que ahora vengan dos majaderos a contarnos que ellos son quienes mandan y gobiernan y deciden hasta por encima de ese extraño tribunal.
Las amenazas, las indignidades periodísticas, las manifestaciones, los chantajes parlamentarios....eso no es válido moralmente y no debe serlo civilmente. Si una parte de España recurre a la Constitución que no se olvide de que la misma Constitución denomina a España como nación y a esa pequeña parte de chupones la denomina simplemente autonomía, no ente propio como para llevar a cabo este intento de desestabilidad social. Quizás sí se debieran hacer referéndum sobre su independencia y sobre ese estatuto, pero una consulta a nivel nacional porque esa región no tiene más capacidad que cualquier otra y no tiene más derecho que el que le otorga ser los administradores de votos en el parlamento de un gobierno solo y defenestrado y de una oposición majadera y pusilánime.
Para más risas y líos se indignan con las críticas los cuatro politicastros y el del tambor y hasta llaman a España racista para con una región suya. Estos son los mismos pazguatos que se dicen nación y piden ayudas al estado, los mismos que cobran sueldos de España y los mismos que usan el parlamento español para su pequeña industria cada vez más mermada y cada vez con menos inversores. Esas son las consecuencias de lanzar pulsos al pueblo, que a la larga el pueblo gana y los memos siempre pierden como les está pasando a esos que se dicen defensores de una Cataluña histórica y que no saben ni su origen.
En fin, salga lo que salga y diga el tribunal lo que diga--si algún día lo dice-- ellos harán lo que les de la gana mientras sean los socios de puertas abiertas del error democrático que suponen las mayorías absolutas y los pactos de despachos y aseos privados. Putas vendidas que quieren prostituir a cuanto les rodea para lavar su conciencia. Minorías que gobiernan a la mayoría y leyes que se aplican según convenga y según quien necesite de su aplicación. Basura que será incinerada a no tardar mucho.
























