Esta placa que vemos y que representa a la benemérita con sus cosas buenas, las menos buenas, las malas y las que jamás debieron de suceder(en esto recordamos al olvidado Roldán) representa no sólo la autoridad sino el sacrificio y la entrega de unos hombres que por un mísero salario y muchas penas hacen de su oficio una entrega casi desinteresada hacia la sociedad. Desde el guardia que se monta en su asignada moto hasta el que nos contesta el teléfono para simplemente darnos ánimos en una depresión y todo siempre(casi siempre) con un afán más allá de sus obligaciones.Pues a estos servidores del pueblo español les ha salido un competidor alauí. Un morito simpático que portaba la placa de la benemérita y que pretendía hacer uso de la autoridad y el respeto que esa placa fácilmente asequible debe dar a quienes la portan.
Este hijo de Alá y de alí y de alguna madre puesta en la quinta escala jo tiene mejor entretenimiento que mostrar esa placa, no sabemos si comprada o chorizeada como manda su cultura, para acceder a un pub o sala de fiestas con el objeto de...¿de qué? ¿cuales son las intenciones de un usurpador? ¿qué hace un moro en una discoteca donde se vende alcohol y las mujeres bailan con varios hombres?. Pero esta negación de su sumisión al Mojamé profeta del mal no sería grave de no ser porque este individuo acumulaba por sí solito los avances y aportes de la multiculturalidad, es decir, ilegal, con antecedentes, buscado y a saber cuántas cosas más que despiste el moro infractor. Ese es el problema, esa es la consecuencia de permitir que unos ilegales delincuentes sigan andando libres por las calles y que puedean acceder a distintivos que, si bien esta vez no le funcionó, no pongo en duda que algún incauto haya sido víctima de este memo perro infiel.
Y se quedará esto como una anécdota más de la multiculturalidad, como algo curioso de un gañán y patán imbécil que se la quiso colar a un portero de discoteca , pero la visión es más profunda. Mañana quizás se haga con un carné militar y acceda a cualquier cuartel o se beneficie un arma y unas esposas y haga de las de su cultura a cualquier ciudadano observante del orden y la ley.
Este iluminado de Alá solo ha demostrado el respeto que tienen los de la alianza de civilizaciones hacia nuestras fuerzas de seguridad y anda que el gachó se agenció una placa de municipal o de auxiliar de vigilante,no, él a lo grande, a la de la Guardia Civil que viste más y acojona mucho a quienes desean ser ciudadanos normales.
Expulsión inmediata a los ilegales y máxime si son delincuentes. Expulsión a los colaboracionistas y mentecatos esclavistas que engañan a los inmigrantes para hacerlos su mano de obra barata y, ante todo, expulsión de esa religión de sangre y terror que se pretende instaurar en nuestras calles hasta con placas de autoridad.
Dos cachetes bien dados y el moro al agua.







Endesa ya es italiana.














