jueves 18 de septiembre de 2008

No lo entiendo

Yo quiero hacerme varias preguntas a ver si me aclaro sobre un tema de educación, respeto y cortesía.
Suponiendo que de una finca alejada a mi residencia me llamasen para hacer un trabajo y que por motivos de desplazamiento me diesen vivienda y comida y debiese permanecer en esa finca como trabajador e invitado. Pues suponiendo que los hechos fueran así y llegase la hora de terminar mi trabajo y en consecuencia la cena, donde entraría en la vivienda del propietario de la finca y compartiría los alimentos que si bien como patrón no está obligado a darme pues si acepto el trabajo me debería buscar tales sustentos, el dueño de la finca generosamente me los ofrece. Y me siento en su mesa con su familia, rodeado de atenciones porque para eso soy el invitado.
Es en este momento cuando al sacar la ensalada la critico y pido huevo duro y espárragos porque me apetecen, con la carne del segundo plato protesto pues deseaba que me la condimentasen con las salsas de mi ciudad y el postre es demasiado dulce y lo pruebo pero lo dejo entero.
No espero a que terminen los demás y me enciendo un puro, que es lo que hago en mi casa cuando estoy solo, y me encamino hacia el mueble-bar y me pongo una copa del mejor licor que veo, en mi casa no bebo garrafón pero tampoco selecciono marcas demasiado caras.
Los comensales se callan por respeto y si hablasen yo les diría que son mis costumbres y que me paso por el forro las suyas pues soy el invitado y deben aguantarse con mis modales.
llega la hora de irse a la cama y elijo el dormitorio que para eso soy el invitado y lógicamente pongo la música al volumen que me apetece porque tengo derecho a escuchar lo que me da la gana y cuando quiera. Tampoco hace falta que acuda al servicio para orinar, el el jardín queda más natural y si me he pasado con el licor puedo vomitar en la entrada porque para eso soy el indispensable.
Al día siguiente ya en las labores contratadas y tras un desayuno según mis costumbres descubro que la faena es más dura de lo previsto y decido descansar un día para mis cosas, es decir, tumbarme al sol y pedir alimentos y bebida a la señora de la casa, que me los debe servir porque sigo siendo el invitado.
Y no entiendo porqué el hijo menor de la familia se ha acercado a mí y me ha dicho : "a tu puta casa vago de mierda", no lo entiendo porque soy el invitado, el extraño, el que nada ha hecho por esa finca pero que debo tener tantos derechos o más que los dueños de la finca. Y yo que me pensaba traer a mi mujer y a mis 8 hijos ya que pensaba que me acogían como invitado sin tener obligaciones pero sí muchos derechos. y yo que me pensaba que debían pagar el colegio de mis cachorros y tener a mi esposa como reina servida por la mujer del dueño de la finca. Esto que me han hecho debe ser racismo porque no han querido adaptarse a mis costumbres y posibilidades, lógicamente yo no tengo obligación de hacerlo porque vengo de fuera y una señora muy simpática que nos consiguió vivienda a mi familia sin trabajar y sin documentación, que nos llevaba la comida sin necesidad de salir de casa y que echó de la guardería a unos niños para que entrasen los mios, esa señora me dijo que yo era intocable, que era el invitado y por lo tanto más que el amo de la finca.
Ahora me dicen que me tengo que volver a mi ciudad y no me quieren dar dinero para que pueda vivir en ella al menos dos añitos sin trabajar para recuperarme de la traumática experiencia que me ha supuesto tener que adaptarme a una cultura que me daba casa y comida.
No lo entiendo, qué racistas son los dueños de esa casa.

11 comentarios:

territoriomijares dijo...

Triste realidad tratada desde un punto de vista objetivo, claro y directo. Un mensaje que a muchos de nosotros nos hace pensar directamente en esa solidaridad mal entendida del pueblo español.

Buenísimo amigo.

Anónimo dijo...

Claro, vienen y quieren hacer las cosas a su manera que como siempre dices si no han sido capaces de mantener sus paises que van a hacer aqui

Emilio dijo...

Curiosa manera de presentarnos la caradura de los inmigrantes

Anónimo dijo...

Una cosa es ser solidario y otra gilipollas y los españoles ya nos pasamos de tontos

Anónimo dijo...

Amigo Iskander, en mi finca no quiero vagos ni aprovechados, lo malo es que el de la finca de al lado cree que son buenos porque para una vez que se ponen a trabajar, le compensa por lo que se ahorra....

Anónimo dijo...

La primera vez que pusieron la radio a todo trapo se la teniamos que haber tirado por la ventana. Son salvajes. Solo valen para hacer de putas y de ladrones.

Anónimo dijo...

..........Ahora me dicen que me tengo que volver a mi ciudad y no me quieren dar dinero para que pueda vivir en ella al menos dos añitos sin trabajar para recuperarme de la traumática experiencia que me ha supuesto tener que adaptarme a una cultura que me daba casa y comida..........

JAJAJAJAJAJAJAJAJA,ACERTADO

Anónimo dijo...

No dejandolos entrar se acaba el problema para siempre

Anónimo dijo...

!que parábola mas hermosa¡. Usted se parece un poco - claro salvando la distancia - a Jesucristo. Él tambien practicaba los hermosos cuentos para despertar la conciencia de los dormidos.

Cada día me gusta sus articulos más.

Agradecido

Anónimo dijo...

Creo que la gente deberia replantearse el significado de la palabra "racista" y aplicarla solo cuando proceda y no solo cuando interese. A quienes interesa que se siga llamando "racista" a todo aquel que llame las cosas por su nombre, esta claro...
Lo que yo entiendo menos aun es el temor a ser tachado de "racista"...tal vez se prefiera ser tachado de gilipollas.
Pue yo prefiero seguir siendo "racista"...

Anónimo dijo...

Sr. anónimo de las 10,19,

Como era de esperar, las aguas vuelven a su cauce, ya hay ministros en el gobierno que según la teoría y los planteamientos de ciertos elementos vividores del cuento, podrían ser calificados de racistas.

Yo les remitiría a las declaraciones de cierto ministro, para ver si tienen los suficientes cojones de insultarle llamandole "racista".

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